Los argentinos son críticos sobre la calidad de la salud pública

Seis de cada 10 entrevistados tienen una opinión regular o negativa. Además, un tercio de los consultados cree que la calidad ha empeorado en el último decenio.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), casi la mitad de los argentinos (48 por ciento) no tiene una cobertura de salud con obra social o plan médico y depende del sistema de salud público. A lo largo del año, los hospitales públicos del país han sido escenario de diversos episodios de violencia y consecuentes paros médicos como forma de protesta. Ante esta situación, la consultora TNS Gallup quiso conocer las opiniones de los argentinos sobre el sistema de salud pública argentino.

En este marco, al ser consultados acerca de la calidad de éste, tres de cada 10 entrevistados opinaron que la salud pública en Argentina es regular y una proporción similar lo hizo negativamente. Contrariamente, cuatro de cada 10 encuestados la evalúa en forma positiva.

La evaluación negativa del sistema de salud pública crece en las mujeres (29 por ciento versus 21 por ciento en los hombres) y las clases medias (30 por ciento versus 24 por ciento en las altas y 23 por ciento en las bajas); pero las opiniones más negativas crecen en la Capital Federal (42 por ciento versus 27 por ciento en el GBA y 23 por ciento en el interior), donde -según el Indec- es menor la proporción de la población que depende del sistema público

Opiniones divididas

Al preguntarles a los entrevistados sobre la evolución de la salud pública argentina, 33 por ciento de los entrevistados considera que ha mejorado en los últimos 10 años, mientras que una proporción similar (35 por ciento) opina que se mantuvo igual y 27 por ciento cree que empeoró.

Cabe destacar que en los últimos 10 años, otros estudios realizados por TNS muestran que la salud ha surgido espontáneamente como uno de los principales problemas del país, según los argentinos.

Preocupación en varias dimensiones

Al consultar sobre los problemas de la salud pública más importantes se mencionan distintos temas. Veinte por ciento señala que el presupuesto en salud es bajo/ falta de inversión, y la misma proporción destaca el precio de los medicamentos. Luego siguen los hospitales en mal estado/falta de infraestructura adecuada, con 16 por ciento y bajos sueldos a médicos y enfermeros, con 15 por ciento. Con menciones menores a 10 por ciento aparecen la falta de hospitales y profesionales (8 por ciento), acceso a la salud/nivel de cobertura (6 por ciento), violencia y falta de seguridad en los hospitales y centros de salud (5 por ciento) y paros y toma de hospitales (4 por ciento).

En todos los estratos sociodemográficos se destacan, en primer lugar, el bajo presupuesto en salud o el precio de los medicamentos, con excepción del nivel socioeconómico más alto que menciona los bajos sueldos a médicos y enfermeros como el mayor problema de salud.

En definitiva, a la hora de evaluar los problemas más importantes de la salud pública se desataca ante todo la dimensión económica, ya sea por salarios bajos, falta de inversión o altos precios.

La mitad de los argentinos se opone a los paros médicos

En otro orden, la mitad de los argentinos está en contra de los paros como forma de protesta por parte de médicos y enfermeros, mientras que cuatro de cada 10 argentinos se manifiestan de acuerdo.

El desacuerdo se manifiesta en mayor medida entre las mujeres (52 por ciento versus 48 por ciento en los hombres), los entrevistados más jóvenes, en los sectores medios y bajos y en la Capital Federal y el interior.

Percepciones ciudadanas sobre las prestaciones públicas en salud y educación

Comparando los resultados de este informe sobre el sistema de salud pública con aquellos obtenidos en un informe realizado por TNS en 2010 sobre la educación pública argentina, surge lo siguiente: la mayoría de los argentinos tiene opiniones críticas acerca de la calidad de la salud y la educación públicas. Paralelamente, existe la creencia de que éstas han empeorado en los últimos 10 años.

De todas formas, cabe destacar también que la población está en claro desacuerdo con maneras disruptivas de protesta: como los paros de médicos o enfermeros (50 por ciento), los paros docentes (65 por ciento) y la toma de colegios por parte de los alumnos (78 por ciento).

Artículos destacados