La recaudación tributaria del tercer trimestre 2018

Por Salvador Treber. Exclusivo para Comercio y Justicia

  Por Salvador Treber

Al encarar la evaluación e interpretación de las cifras que surgen del anteúltimo trimestre del año se hace indispensable tener muy en cuenta que la elaboración del Presupuesto se concretó, bajo su expresión original, adoptando como hipótesis un crecimiento interanual en el nivel general de precios de 15%. Dado que debía ser elevado para su tratamiento parlamentario hasta el 15 de septiembre, con mucha buena voluntad podría admitirse tal estimación como un yerro muy significativo pues ese porcentaje fue aproximadamente el índice real sólo del primer semestre y debió ser oficialmente sustituido primero por 20%, luego fue elevado a 25% y a 30%. Cabe agregar que ninguno de estos parámetros resultó confiable por diferir notoriamente de la realidad.
En efecto, con el transcurso de los sucesivos meses del segundo semestre, los analistas advirtieron sobre que la tendencia era bastante más acentuada y varios pronosticaron un índice inflacionario anual de hasta 32,5%. Posteriormente este porcentaje fue rectificado a 35% y, finalmente, a nada menos que 42%.
Lo inexplicable es que en oportunidad de elaborarse el Presupuesto de la Administración Pública Nacional para el ejercicio 2019, hayan incurrido nuevamente en una actitud semejante a la del ejercicio precedente, pues en esta instancia infundadamente adoptó como índice probable 17%, sin aportar explicación ni fundamentos algunos de cómo lo sustentaban y las causas por las esperaban se verifique una reducción tan pronunciada de dicho índice.
Se debe recordar que en el ejercicio 2017 la inflación fue de 24,8% y no se advertían nuevos factores que pudieran incidir en la concreción de una baja interanual de 52,3%. Esa sustentación no se advierte en la etapa preparatoria de dicho Presupuesto ni al momento de su elevación al Congreso, pero en su gran mayoría los acuerdos cerrados sobre salarios han incorporado la denominada “cláusula gatillo”, que asegura un posterior ajuste que compense una probable pérdida porcentual. En los casos en que se verifican procesos inflacionarios de cierta magnitud, siempre se aconseja elaborar los cálculos presupuestarios a precios constantes para luego actualizarlos.

En nuestro caso nunca se ha usado tal recurso técnico, por ello es harto frecuente que el presupuesto aprobado no sea un instrumento útil pues requiere sucesivas ampliaciones y transferencias de partidas. Actualmente, luego de la firma del acuerdo de stand-by con el FMI, se advierte una muy activa intervención de los funcionarios de ese organismo pues en tales aspectos agudiza sus exigencias para lograr un equilibrio presupuestario y sensible reducción del gasto. Durante el ejercicio 2019 habían dispuesto que no podrá tener un desequilibrio mayor a -1,3% pero luego se exigió cumplir con la eliminación total de todo desequilibrio junto con una reducción de no menos cinco puntos porcentuales en las erogaciones tanto ordinarias como de capital.

La composición de los recursos tributarios en julio
La recaudación ascendió a $293,9 miles de millones, lo que implica un incremento interanual de sólo 23,8% y, obviamente, como mínimo inferior en 6,2% para cubrir la diferencia inflacionaria entre ambos; es decir, que a valores constantes se ha disminuido la cifra correspondiente a julio del corriente año. Según el triple destino de dichos fondos, donde se agudiza más el problema es en la Administración Nacional pues percibió $107,8 mil millones, sólo 18,5% más que un año atrás y es de suponer que ello ha provocado muy serios problemas.
En cuanto a los otros, a Contribuciones de Seguridad Social se transfirieron $85,3 miles de millones, que tampoco satisfacen pues superan las de idéntico mes de 2017 en un muy insuficiente 20%; mientras el conjunto de provincias recibieron $88,5 miles de millones, los cuales superaron en 33% el importe de idéntico mes en el año precedente y apenas cubrieron el respectivo poder adquisitivo de estos.
Por tanto, el acumulado de los siete meses es de $1.860,9 miles de millones que implican un aumento interanual de 28%. A la Administración Nacional ingresaron $710,8 miles de millones (+18,9%), cifra que debe convertirse en una virtual tragedia para los funcionarios del área. Sin duda, sólo las administraciones de las provincias no afrontan, en este sentido, problemas puesto que el acumulado ascendió a $595,4 miles de millones, cifra superior en 44,6% a igual lapso de 2017.
Si se analiza el tema por tributo, como es habitual, el IVA sigue siendo el más productivo pues en julio aportó $91,5 miles de millones (+42,4%) y el acumulado ascendió a $596,1 miles de millones (+45%). En julio, los Aportes Personales y Contribuciones Patronales, en conjunto, aportaron $87,8 miles de millones y el acumulado fue de $502 miles de millones (+25,5%) que tampoco compensan el índice de inflación. Por el Impuesto a las Ganancias en julio ingresaron $59,7 miles de millones que representan un incremento de sólo 17,7% interanual; aunque el acumulado fue de $411 miles de millones.
La suma de lo recaudado por los precitados tres mayores tributos mediante sus respectivos acumulados fueron generadores de 81,1% el total de los recursos tributarios ingresados en los siete primeros meses de 2018.

El escenario tributario de agosto
En este mes el total percibido fue muy semejante al precedente pues ascendió a $293,4 miles de millones con un incremento interanual de 32,6%; aunque el acumulado en los ocho meses transcurridos creció 28,6%. En cuanto a su triple destino, la Administración Nacional percibió $118,8 miles de millones que resultaron 30,7% superiores al año 2017. En cuanto al acumulado de los ocho meses, totalizan $829,6 miles de millones. En el cotejo interanual tuvo un incremento de 20,5%, o sea alrededor de la mitad de incremento operado en los precios minoristas.
Las transferencias a Contribuciones de Seguridad Social en agosto fueron de $67 miles de millones, que superaron apenas 21,3% lo correspondiente al mismo mes del año precedente; mientras el acumulado ascendió a $563,7 miles de millones que no pueden conformar pues su incremento interanual fue dl 25%. Resulta obvio que el conjunto de provincias continúa sin tener motivos de queja ya que percibió $95,8 miles de millones, cifra ésta mayor en 43,2% al de idéntico mes del año anterior, y el respectivo acumulado ascendió a $691,1 miles de millones que superaron en 44,4% lo alcanzado en el mismo lapso de 2017.
Como es habitual, el IVA aportó en agosto la mayor cifra con $98,1 miles de millones, seguido por Ganancias, que sumó otros $68,7 miles de millones, y en tercer término el ya mencionado conjunto de Aportes Personales y Contribuciones Patronales, con $68,3 miles de millones.

Septiembre y el cierre del tercer trimestre
En el noveno mes del año la recaudación tributaria ascendió a $295,8 miles de millones que superaron en 32% a los $224,1 miles de millones que correspondieron al mismo mes del año anterior. El acumulado para los nueve meses transcurridos totalizó $2.450,1 miles de millones que implican 29% más que en el año precedente. En septiembre la Administración Nacional recibió $125,4 miles de millones con un incremento interanual de 37,4%, aunque pese a ello, el acumulado ascendió a sólo $995 miles de millones que superan en sólo un escuálido 22,5% al respectivo acumulado 2017.
Dicho importe es a todas luces muy insuficiente, pues el proceso inflacionario en ese lapso fue un tercio superior, lo cual significa que a pesos de valor adquisitivo constante se verificó un importante retroceso interanual que, obviamente, agregó muy serios problemas presupuestarios a la Nación. Por su parte, el conjunto de provincias recibieron en dicho mes $92,2 miles de millones que superan en 33,9% a los $68,9 miles de millones que les correspondió por igual lapso anterior. A su vez la sumatoria de nueve meses ascendió a $783.4 miles de millones que exhiben un satisfactorio incremento interanual de 43,1%.
Una vez más, como es habitual, el IVA es la mayor fuente de ingresos tributarios, en ese caso con una cifra que constituye un récord absoluto de $103,6 miles de millones con un notable aumento de 51,3% con respecto a setiembre 2017 y un acumulado enero-setiembre de $797,98 miles de millones. En segundo lugar, pero a gran distancia, se ubicó el impuesto a las Ganancias que en septiembre aportó $59,4 miles de millones, cifra apenas superior en 14,8% al mismo mes de un año atrás y con un acumulado que ascendió a $539,1 miles de millones que representan 32,9% más que igual lapso del año precedente.

En tercer término por su importancia se ubicaron los Aportes Personales más Contribuciones de Seguridad que aportaron un ingreso de $69,2 miles de millones lo cual constituyó un muy escaso incremento interanual de solo 20,3% y su respectivo acumulado llega a $631,5 miles de millones (+24,5%). En cuarto término, exhibiendo un cierto grado de recuperación se ubican los Derechos de Exportación e Importación que en septiembre ascendieron a $23,7 miles de millones y en su respectivo acumulado de nueve meses a $147,8 miles de millones (+35,1%). Esto constituye una grata sorpresa pues antes había quedado rezagados por caída operada en las exportaciones.
Ahora en quinto término, debido a ese reciente desplazamiento, aparece el Impuesto sobre Créditos y Débitos Bancarios que en septiembre aportó $22.3 miles de millones (+36,4%) y su respectivo acumulado ascendió a $165,6 miles de millones (+32,9%). Esto significa que mediante esos cinco instrumentos tributarios se han logrado recaudar en nueve meses $2.290 miles de millones que representan en con junto 93,5% del total.
Una vez más, como ya se señalado en notas anteriores del mismo tema, debe insistirse que una veintena de pequeños tributos aportan apenas 6,5% de dicho total por lo cual puede suponerse fundadamente que concentrándose integralmente en el contralor de los cinco primeros se podría obtener un mejor resultado que como se opera actualmente; diversificando la gestión y verificación de más de 25 tributos, la mayoría de muy escasa importancia.

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