La disputa por el pura sangre

Por Sergio Castelli * y María Constanza Leiva **

En la semana de los Oscar, donde una de las nominadas fue la película Ford v. Ferrari, la que nos trae un poco la historia inicial de la Scudería Ferrari, que terminaría siendo una de las más prestigiosas marcas de vehículos deportivos de la actualidad, hoy vuelve a ser noticia, ya que se encuentran trabajando arduamente desde hace tiempo, en el lanzamiento de su primer vehículo suv, para unirse a los nuevos estilos vigentes.
Suv, proviene del inglés sport utility vehicle, es decir aquel vehículo todoterreno ligero, y se aplica a los recientes modelos de automóviles que combinan elementos de automóvil todoterreno y de automóviles de turismo. Estos vehículos son tendencia, y las grandes marcas comenzaron a colocar todos sus esfuerzos en destacar de la competencia. Porsche, Bentley, Maserati, Lamborghini hicieron lo propio. Pero Ferrari se mantenía en silencio, hasta que recientemente anunció la próxima llegada al mercado de su primer SUV, el que se empeñan en llamar “FUV”, del ingle: Ferrari “mucho más que sport” utilitary vehicle.
Dentro de los llamativos detalles de este vehículo, se encuentra por supuesto, el nombre elegido para tan radiante nuevo modelo: Purosangue, del italiano Pura Sangre.
Lógicamente el nombre nos representa automáticamente un caballo, y hablando de Ferrari, nadie puede evitar imaginarse el Cavallino Rampante, aquel caballo negro encabritado sobre un fondo amarillo. Congruentemente con ello, el concepto que nos trae dicho nombre, es de un vehículo fuerte, con gran potencia, posiblemente las cualidades a las que pretenden apuntar desde la empresa italiana.
El problema llegó cuando se encontraron con la existencia de una ONG de atletismo que ya había registrado dicha denominación con anterioridad, con lo cual, los marcos para la batalla por Purosangue se encontraban definidos.
La batalla llegó a la justicia, ante los tribunales de Bolonia, Italia. La empresa italiana realizó la denuncia y recién el próximo 05 de marzo se escucharán los argumentos de ambas partes en defensa de sus intereses. La fundación alega haber inscripto el nombre con anterioridad, precisamente en el año 2011, aferrándose a la prelación para sostenerse.
Mientras tanto, la estrategia de Ferrari, es asegurar que la ONG, al ser una asociación sin fines de lucro debería ceder su nombre debido a la falta de uso comercial en los últimos cinco años, sosteniendo que dicha falta de uso comercial da lugar a la caducidad del registro de marca.
Los representantes de la ONG aseguran que la marca ha sido utilizada en los últimos años, incluso para la realización de ropa deportiva en vínculo con Adidas, quien actúa como patrocinador de la organización benéfica, y en el último tiempo han reforzado su presencia en internet, principalmente a través de redes sociales, aunque difícilmente podría alcanzar a los seguidores que tiene la empresa italiana. Desde la ONG, nombraron la batalla legal como una reedición de “David contra Goliat”, aunque habrá que esperar el pronunciamiento legal para saber si el resultado de la parábola bíblica se hará realidad, o si Goliat deberá modificar el nombre de su tan preciado nuevo modelo.

* Agente de la Propiedad Industrial. ** Abogada.

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