La crisis de Egipto muestra un nuevo escenario mundial

El conflicto en Medio Oriente presiona aún más sobre la inflación de commodities. Por Cr. Gustavo Scarpetta / Docente UNC y UCC

En Túnez comenzó una crisis en el mundo árabe. Miles de pobladores buscaron derrocar a presidentes que llevan años gobernando, en medio de países cada vez más pobres y con parte de la ciudadanía en pobreza. Egipto tiene un alto desempleo, cercano a 30%, y Túnez de 12%.

La inflación de los alimentos ha repercutido en todos los países. Este problema, que puede ser uno de los temas esenciales del año, crea más pobreza. En los últimos meses el valor de la comida creció y esto aumentó el malestar en la sociedad. La leche en polvo subió 8 veces, un producto necesario para la alimentación.

Además, estos países tienen una alta tasa de natalidad, una pirámide que muestra muchos jóvenes menores de veinticinco años y pocos ancianos. La esperanza de vida apenas supera 60 años.

Esta combinación es explosiva. Inflación, pobreza y juventud que suele buscar escapatoria huyendo hacia Europa, se encuentra con este continente en crisis y haciendo más severos los controles migratorios.

La permanencia de gobiernos por largos periodos ha profundizado la crisis. Corrupción, mal manejo y escaso desarrollo son características de cualquiera de los países de la región.

El gobierno egipcio de Hosni Mubarak decidió bloquear Internet para dificultar la organización de las marchas en su contra, y también la difusión de las marchas y de las acciones para reprimirlas. También hizo lo mismo con los celulares al solicitarle a la empresa británica proveedora que no brinde el servicio en vastas zonas del país.

Sin embargo, esto no podrá evitar la propagación del conflicto en la región y en el mundo. La tensión en el mundo árabe ha sido imitada en otros países.

Además, implicará –en realidad implicó- cambios en el precio del petróleo. Siempre que existieron problemas políticos o guerras en la región, el precio de esta importante mercadería ha terminado subiendo y batiendo récords.

El petróleo a venido aumentando en todo 2010 sin estos conflictos. Ahora con estos hechos de Egipto ha ido aumentado.

Sin dudas que el conflicto de Túnez, sumado al de Egipto, que puede propagarse hacia otros países -como Yemen-, va a cambiar el mundo tal como fue en 2010.

Los alimentos han subido hasta niveles similares a 2008, con la diferencia de que la crisis de 2009 los detuvo y retrajo. En cambio, ahora no se ve un horizonte de disminución .

Si siguen subiendo, no sólo se deben esperar crisis y manifestaciones en África sino que ocurrirán en otros países en todos los continentes. Los problemas climáticos reducen la producción de algunos cereales y esto hace aumentar los precios, a lo que se le suma cierta especulación de inversores y medidas de ciertos países productores de alimentos que buscan morigerar el aumento de la comida en sus países y terminan generando menor producción y un mayor precio a nivel global. Esto ya ocurrió durante 2008 y se repetirá, si no se toman medidas.

El equilibrio en los países árabes

Estados Unidos parece haberle quitado el apoyo a Mubarak. El equilibrista de la región era usado por los presidentes de EEUU en busca de sopesar en esta conflictiva zona. Sin embargo, los acontecimientos imposibilitan que ese apoyo continúe.

Tanto la crisis como la convulsión social marcan un situación de difícil retorno. El presidente de Egipto, de 82 años, sólo atinó a prometer que no se presentará a una nueva reelección. Eso no calmó a la multitud que continúa solicitando su ida.

El petróleo
Al componente de los alimentos hay que sumar el del petróleo. Su precio ya venía subiendo escalones, aunque más lentamente. Las crisis en la zona siempre ponen en alerta la economía mundial y hacen subir la cotización. Como ocurrió antes de la crisis de 2009, este aumento impacta en todos los demás precios. En algo que se verifica de inmediato es en el aumento del precio de los fletes internacionales, y por lo tanto de las mercaderías comercializadas mundialmente. Para Argentina es un grave golpe, ya que sus principales mercados están lejos y sus variables logísticas no son eficientes.

Esta crisis en los países árabes puede marcar el comienzo de la “batalla por los alimentos”, un conflicto que no reconocerá fronteras si el precio de las principales materias primas sigue aumentando. A esto, el efecto Egipto sobre el petróleo puede echar “nafta” al fuego inflacionario mundial.

Artículos destacados