Ingresos tributarios al final de 2013 e inicio de 2014

Por Salvador Treber. Exclusivo para Comercio y Justicia

Lo percibido en el primer mes de este año, como es habitual, sólo permite cerrar estadísticamente el total del precedente pues la actividad del actual empieza a reflejarse recién a partir de febrero.

Por Salvador Treber – Exclusivo para Comercio y Justicia

El día 3 de febrero ppdo., el titular de AFIP, acompañado por el Secretario de Hacienda, en conferencia de prensa dio a publicidad en forma detallada la recaudación tributaria de enero, que ascendió a $90.307,2 millones, es decir, un notable 37,5% por encima de los $65.682,7 millones que se habían logrado percibir en el mismo mes de 2013, siendo -además- superior en 18,7% a los $76.059,6 millones de diciembre.

Dicho resultado es muy importante dado que el índice anual de precios hizo lo propio en una medida que, según la fuente que se adopte para evaluar, los analistas u observadores lo hacen oscilar entre 24,6% y 29,4%. Obviamente, se debe tener también en cuenta que para éstos el crecimiento de la economía se ubica entre 5,1% -oficial- y 3,2% -para la mayoría de los privados-.

En consecuencia, debe advertirse que el rendimiento potencial se sustentará para 2014 en muy alta proporción, en una realidad que no condice con la del doceavo mes de 2013.

Lo prudente es no abrir juicios apresurados y esperar información más confiable para elaborar una proyección hasta diciembre, pero nunca antes de transcurridos los próximos mes de abril o mayo pues los primeros datos útiles recién empiezan a fluir a fines de febrero. En cuanto al importe global antes referido, $37.909,6 millones tuvieron como destino la Administración Central; $27.297,2 millones, a los organismos de Seguridad Social; $22.658,4 millones, a las provincias -por todo concepto- y $2.442 millones, al llamado Fondo Solidario de Redistribución (centraliza recursos por gravámenes y recargos que se aplican sobre al gasoil, naftas, GNC y consumo de gas). En todos los casos el incremento interanual ha sido elevado, aunque debe señalarse que las remesas a las provincias lo hicieron en nada menos que 41,4%.

Análisis desagregado por tributo
Si bien no suele ser habitual que ocupe el primer término entre todos los tributos vigentes, esta vez -debido a la acumulación del medio aguinaldo de fin de año- las contribuciones vinculadas a la Seguridad Social aparecen en la cima del rendimiento con $28.196,3 millones, que implican 31,2% de los ingresos tributarios totales de enero mientras en el cotejo interanual resultaron superiores en $6.733,8 millones (+31,4). El impuesto al Valor Agregado (IVA) ha sido por ello transitoriamente relegado a un segundo plano, pese a que lo más frecuente es que sea la mayor fuente de este tipo de recursos. En esta circunstancia aportó como tal $27.221,5 millones, que equivalen a 30,1% del total, levemente por debajo de los primeros. De todas maneras, se trata de una cifra récord frente a todas las mensuales antes conocidas e implica 42,3% por sobre alcanzado en idéntico mes de 2013, surgiendo $19.130,4 millones de la gestión de la DGI (+43,3%) y $ 8.391,1 millones (+43,3%) de la actividad desarrollada en materia de comercio exterior, que realiza como agente fiscalizador y recaudador a la Dirección General de Aduanas (DGA).

Detrás de los dos precitados se ubica el impuesto a las Ganancias, que sumó $18.371,9 (20,3%); medido a través de su evolución interanual se incrementó en 46,9% y en muy alto grado (93,4%) se manejaron a través de la DGI pues apenas 6,6% lo aportó la DGA. En cuarto lugar están los gravámenes que generan las ventas externas y que, en conjunto, ascienden a $6.549,7 millones.

Los más reditivos son los que devienen de derechos de exportación, que reportaron $4.004,9 millones (+34,7%), al propio tiempo que los derechos de importación agregaron otros $2.544,8 millones (+43,7%), todo lo cual pone de manifiesto que el intercambio con el mundo ha sido, en ambos sentidos, fuente de 7,3% de los fondos allegados a las arcas públicas.

El quinto mecanismo, que nunca tuvo otro objetivo que reforzar los recursos disponibles por parte de la Tesorería, es el impuesto sobre créditos y débitos bancarios que esta vez totalizó $5.748,4 millones, con lo que su desempeño interanual se elevó en 39,2%. Al hacer una recapitulación de lo enumerado se advierte, que con el rendimiento acumulado de las cinco áreas de imposición mencionadas, se llega a 95,3% del total general.

Una evaluación de la actividad recaudatoria lleva a la conclusión de que los ingresos tributarios percibidos en enero de 2014 han sido ampliamente satisfactorios. No obstante, encarando un examen algo más particularizado se detectan un par de casos de escasa relevancia cuantitativa, pero ambos singulares por sus respectivos incrementos interanuales. El primero de ellos es el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta que, entre los dos últimos eneros, pasó de $107,4 a $184,7 millones (+72%). Bajo ese mismo enfoque, lo sigue el impuesto sobre Bienes Personales, que evolucionó en ese lapso pasó de $165,8 a $265,9 millones (+60,4%). Cabe señalar que las bases imponibles no han sido actualizadas desde 2007 y ello desnaturaliza bastante el resultado de estos instrumentos menores surjan como protagonistas de sendos “saltos”, con indicadores marcadamente mas altos; especialmente debido que la media general exhibe una suba de 37,5%.

La evaluación oficial
El Secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, prefirió explicar que tan buenas gestiones deben haber sido causadas por una combinación entre una mejor disposición al cumplimiento por parte de los contribuyentes y obligados; además del avance real habido en rentas y consumos de la población, sin hacer mención alguna a la aceleración en el alza de los precios.

Sobre el particular, el titular de AFIP, Ricardo Echegaray, luego de recordar que el nuevo récord de $90.307,2 millones tiene como antecedente más inmediato los $80.298 millones que se percibieron en julio de 2013, optó por dar ahora especial significación en la concreción de mayores logros a la profusa acción de contralor y verificación que el organismo a su cargo realiza desde comienzos de la temporada en los partidos de la costa bonaerense. La información sobre la evolución interanual del gasto en enero ppdo. fue divulgada recién en los primeros días de marzo y ha generado bastante inquietud pues ascendió a 46%, es decir 13,8% por encima de los recursos de origen tributario y generan un déficit imposible de eliminar.

La visión de los analistas privados es diversa. Algunos, habitualmente muy críticos del Gobierno, reparan en lo que estiman una transitoria reactivación exportadora que suponen no podrá ser mantenida en 2014 y en la aceleración del ritmo inflacionario. Otros, que esperan un índice futuro de crecimiento del producto alrededor de cuatro por ciento, vislumbran un horizonte algo mas despejado. De todas maneras, sólo el transcurso de los próximos meses irá develando algunas incógnitas.

Los resultados de febrero
El comienzo efectivo del corriente año se verifica en ese mes que, en alta proporción, trasunta lo sucedido en las bases imponibles del mes de enero, ya que las alícuotas no han sido elevadas salvo excepciones de muy escasa significación. El hecho de que tales ingresos hayan tenido un aumento interanual de 33,3% y llegado a $81.172,9 millones denota que se ha comenzado de forma satisfactoria el presente ejercicio.

Los recursos tributarios del primer bimestre 2014 han totalizado $171.480,1 millones; lo cual implica un incremento, tras doce meses, de 35,5%. Ello permitió alcanzar un resultado primario positivo de $798,5 millones computando las transferencias provenientes del Banco Central y Anses que, en conjunto, inyectaron mas de tres mil millones de pesos. Por el contrario, incluyendo los compromisos derivados de la deuda pública, se revierte el signo y el respectivo déficit financiero asciende a $2.126,4 millones.

Como es habitual, el IVA constituyó en el segundo mes del año el principal recurso, cubriendo 30,2% de dichos ingresos al aportar $24.672,0 millones; cifra que supera en 35,3% la lograda un año atrás. Dado que sustancialmente deviene del rendimiento habido por transacciones del mercado interno, ello trasunta que dicha demanda no ha decaído ya que $17.856,3 millones (+40,5%) tienen origen en éste y $7.965,7 millones, en el comercio exterior. Lo siguen las contribuciones de Seguridad Social, con $21.011,1 millones (+29,3%), lo que atestigua que el nivel de empleo “en blanco” se ha mantenido incólume.

En tercer término se encuentra el impuesto a las Ganancias, con $18.009,3, lo que permite advertir que ha mejorado notablemente su performance tras el transcurso de doce meses al ascender en ese lapso un muy significativo 41,2%. A bastante distancia, el cuarto lugar correspondió a los tributos que recaen sobre el comercio exterior pues los derechos de exportación aparecen con $3.949,9 millones (+40,4%) y a las importaciones se suman otros $ 2.257,1 millones (+34,9%)

En consecuencia, a través de estas cuatro áreas de imposición se ha cubierto 86,1%; aunque merece citarse que, si bien en mucha menor medida, las imposiciones que pesan sobre los combustibles dieron un “salto” semejante llegando a $2.690,1 millones debido a los “reajustes” de precios. Entre todos los recursos de dicha naturaleza, aun luego de sumar las antes mencionadas transferencias, quedó una diferencia negativa importante ($3.100,0 millones).

Pese a que los funcionarios se abstuvieron de exhibir signos de preocupación, la expresa mención de que se está estudiando la eliminación de los principales subsidios a quienes tengan superior capacidad de pago para circunscribirlos a los de menores ingresos, denota que los esfuerzos convergerán a anular los referidos desequilibrios. Habiendo totalizado este tipo de erogaciones $143,5 miles de millones en 2013, es obvio que procuren recaiga una acción racionalizadora sobre ellas que produzca ahorros sin generar privaciones.

Pero seleccionar y concretar ese tipo de discriminaciones entre consumidores, frecuentemente anónimos, puede hacer incurrir en enojosos errores. Habrá que tomar conciencia de ello cuando intenten actuar sobre el consumo de combustibles o energía dado que no será una tarea nada sencilla y, por el contrario, se corre el riesgo de llegar a ser origen de múltiples conflictos sociales.

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