En Brasil, bajar música de Internet dejará de ser delito

Gilberto Martins de Almeida, abogado especialista en derecho informático.

Si usted es de aquellas personas a las que les gusta bajar películas por Internet, o música a través de los distintos software que están disponibles en la web, podrá hacerlo “legalmente” en Brasil. Es que la piratería doméstica ha dejado de ser pensada en esos términos y los derechos de autor dejarán de ser absolutos para convertirse en un bien social.

En esos términos está trabajando hoy nuestro país vecino, que tras una consulta pública de la que participaron miles de ciudadanos brasileños, delinean los últimos detalles del proyecto de ley que dejará de criminalizar la “piratería para uso personal” y eximirá de prisión a quienes comercialicen CD o DVD truchos en la vía pública.

Gilberto Martins de Almeida es un reconocido abogado brasileño, especialista en derecho informático y fue uno de los disertantes del Congreso Internacional de Tecnología y Derecho que realizó la Universidad Blas Pascal y auspició Comercio y Justicia.

Tras su conferencia, el especialista brindó a este diario algunos detalles sobre un proyecto de ley que se construyó desde las “bases” y que sería aprobado el año próximo en el Congreso brasileño.

– ¿Cuáles son los puntos fundamentales de este proyecto sobre el cual están trabajando en Brasil?
-Lo que se pretende con este proyecto de ley es reformar la ley de derecho de autor. Para ello, el Ministerio de Justicia brasileño decidió hacer una consulta pública cuya respuesta fue inmediata. Hubo miles de propuestas del público que ahora están siendo compiladas para que se transforme en el proyecto final. Todos los ciudadanos que quisieron opinaron a través de Internet. La nueva legislación parte de la idea de que el derecho de autor no es absoluto, sino que tiene una función social. Bajo esta idea se entiende que lo que está en Internet es de uso público y aquel que descarga en su casa un archivo con música, por ejemplo, no comete un delito. La cuestión de la piratería doméstica deja de ser vista de ese modo y el derecho de autor pasa a ser evaluado desde una perspectiva más light.

– ¿Qué dice esta iniciativa respecto de la piratería comercial?
– Algunos juzgados en Brasil ya han dicho que no se debe incriminar a una persona que comercialice CD o DVD en la calle, que es una pena demasiado dura, debe ser un delito civil y no criminal. A esta idea se está apuntando. Sin embargo hay cuestiones que todavía no se han resuelto. Por ejemplo, si uno como persona física envía música a otra persona, está claro que no es para uso personal, sino para otro. ¿Eso es comercial o no es comercial? No es estrictamente personal, pero tampoco comercial, porque no hay ganancia. Habrá que ver qué ocurre con esos casos.

– ¿Qué han opinado los artistas, los músicos, los escritores, todos aquellos que obtienen ganancias con los derechos de propiedad intelectual?
-Hubo dos posiciones bien contrapuestas. Algunos autores han dicho que su carrera ahora es hacer dinero con shows y que Internet es un medio de promoción, de difusión y están absolutamente de acuerdo. Los otros dicen que quieren vender CD y que no les gusta viajar ni hacer shows. No hay una opinión unificada.

– ¿Brasil está haciendo punta en este tema, esto es una tendencia a escala mundial?¿Qué ocurre en el resto de los países?
– Es una tendencia que se contrapone con lo que ha hecho Estados Unidos, que tiene una legislación más dura sobre este tema. En Brasil se busca dar al tema de la piratería comercial un tratamiento civil más duro y un tratamiento criminal más suave. No obstante, creo que hay un movimiento en distintos países que están construyendo otra tendencia.

– Cree que será la tendencia que predominará finalmente?
– No creo que haya en el ámbito de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (Ompri), en Ginebra, una conciencia de movilizar los países para que se modifiquen las condiciones internacionales en lo que a derecho intelectual se refiere. Creo que Estados Unidos se opondría a ello fuertemente, por lo tanto las chances para que la Ompri lo apruebe son muy pequeñas. Esto alimenta la importancia de que los países de la región nos unamos, tengamos un intercambio de información y formemos un bloque.

-¿Cuándo se tratará este proyecto en el Congreso brasileño y que chances tiene de ser aprobado?
– Se espera que a fin de año sea presentado en el Congreso y su tramitación siga el próximo año pero como tuvo la participación de toda la sociedad se supone que su aprobación sea rápida . Es difícil que alguien se oponga a esta idea del derecho intelectual como función social. El problema recién puede comenzar cuando esta ley sea aprobada y aplicada. Ahí la Justicia deberá interpretar qué es función social. Ese será otro paso, pero es un camino que hay que recorrer.

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