¿El plagio o yo?

 Por Sergio Castelli* y María Constanza Leiva**

En 2015, Adrián Suar, uno de los productores y actores más conocidos de la televisión argentina, había sido denunciado por el escritor Daniel Frescó de haber plagiado su novela Enfermo de fútbol en el desarrollo de su película El fútbol o yo.
Según el escritor, el plagio fue detectado luego de encontrar marcadas coincidencias entre la película y su novela: el protagonista del libro pierde su trabajo y se separa de su mujer porque se dedica a mirar partidos de fútbol de todas las categorías del mundo. En la película, claramente el personaje principal se encuentra en la encrucijada moral de elegir entre su mujer o el fútbol. Según los dichos del autor del libro, él había llevado a cabo una reunión con Jose Levy, uno de los productores del largometraje, con intención de que la historia alcanzara la pantalla grande.
El productor le habría comentado vía correo electrónico que, luego de finalizar la lectura del libro, le haría comentarios al respecto, pero la espera se hizo larga y los comentarios del productor no llegaron.
Al tomar conocimiento del lanzamiento de la película El fútbol o yo Frescó se sintió indignado, por lo que decidió presentarse ante la Justicia para denunciar el plagio.
En ese marco, presentó todas las conversaciones de correo que había mantenido con Levy, en el que también le habría enviado un archivo pdf con el texto completo de la novela. En la denuncia advertía sobre la correspondía existente entre los protagonistas centrales, personajes secundarios, e incluso existiendo coincidencias muy específicos en cuanto a la estético conceptual y el hilo argumental.

En el marco de la causa judicial, Frescó señaló en dialogo reciente con Cadena 3, que habían solicitado la intervención de un comité de expertos para que realizaran el correspondiente análisis, los tres peritos independientes designados –uno nombrado por la Facultad de Filosofía y Letras y los otros son el presidente y el secretario de la Sociedad Argentina de Escritores– quienes presentaron un dictamen contundente, que avalaría la denuncia de plagio.
“También está mi perito de parte que avala lo que digo yo y otro de la parte de Suar, Carnevale y Levi que dice que no. Los peritos analizaron todos los precedentes en cuanto a la literatura y films y lo de mi novela es original y novedoso y confirma la posibilidad de plagio” sostuvo el escritor.
Si bien aún resta que la causa finalice con la valoración de los restantes elementos probatorios que le permitan al juez emitir una resolución definitiva del caso, es cierto que el dictamen pericial de expertos en la materia goza de un peso a considerar, ya que es el auxiliar de justicia que el juez necesita para corroborar saberes que escapan a su ciencia, la jurídica.
De declararse judicialmente el plagio, la productora del largometraje deberá reconocer no sólo los derechos de autoría del escritor, sino que también deberán indemnizarlo económicamente por haber hecho uso de su obra sin autorización expresa del autor.

En casos como éstos podemos apreciar la importancia del asesoramiento profesional y del depósito de las obras ante la Dirección Nacional del Derecho de Autor, ya que, de otro modo, el escritor se habría encontrado en una dificultosa situación para demostrar la autoría de la novela.

* Agente de la propiedad industrial ** Abogada

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