El periodista y su día

A 201 años de La Gazeta, los desafíos de una profesión en riesgo siguen vigentes y aparecen nuevas restricciones de la tarea diaria de informar con rigor y veracidad. Por Miguel Julio Rodríguez Villafañe / Abogado constitucionalista, especialista en derecho de la información. Miembro de Fopea

En el Primer Congreso Nacional de Periodistas, llevado a cabo en Córdoba, en 1938, se decidió celebrar el “Día del Periodista” el 7 de junio, fecha que conmemora el nacimiento, en 1810, del primer periódico patrio, que se denominó “La Gazeta de Buenos Ayres”. La Primera Junta había encomendado a Mariano Moreno su fundación. En la primera edición del diario se dijo que “el pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes y el honor de éstos se interesa en que todos conozcan la execración con que miran aquellas reservas y misterios inventados por el poder para cubrir los delitos. ¿Por qué se han de ocultar a las Provincias sus medidas relativas a solidar su unión, bajo nuevo sistema? ¿Por qué se les ha de tener ignorantes de las noticias prósperas o adversas que manifiesten el sucesivo estado de la Península?… «.

De la misma manera que en Argentina se festeja el Día del Periodista el 7 de junio, por ser la fecha del primer número de “La Gazeta de Buenos Ayres”, en Venezuela el 27 junio se festeja el Día del Periodista en conmemoración de la creación, por parte de Simón Bolívar, el 27 de junio de 1818, del semanario “El Correo del Orinoco”.

Cabe referir que Bolívar, con motivo de la lucha libertaria contra el imperio español, dijo que “La imprenta es tan útil como los pertrechos en la guerra y ella es la artillería del pensamiento”, razón por la cual consideró necesario contar con un medio de expresión propio, particularmente teniendo en cuenta que los realistas contaban, desde 1808, con el diario “Correo de Caracas”.

A su vez, no podemos olvidar que a los nueve meses del nacimiento de la “La Gazeta de Buenos Ayres” ocurrió la primera muerte de un periodista en el período patrio. Así, Mariano Moreno fue enviado a una misión en el extranjero, para sacarlo del medio, por sectores que discrepaban de su visión de la revolución, que se traducía con firmeza en el medio gráfico que dirigía. En enero de 1811 inició el viaje en la goleta inglesa Fama, desde el puerto de Buenos Aires con destino a Londres. El 4 de marzo de 1811 Mariano Moreno falleció en alta mar. Desde entonces se especula con la hipótesis de que murió envenenado. Su cuerpo fue arrojado al agua. Tenía sólo 32 años.

Abonó la teoría de la muerte provocada, entre otros elementos a evaluar, el hecho de que su esposa, María Guadalupe Cuenca, antes de la muerte de Mariano recibió un paquete, de procedencia anónima, que contenía un velo negro, un abanico de luto, un par de guantes negros y una nota que le aseguraba que pronto tendría que usar estos implementos.

Diría Cornelio Saavedra, al enterarse del deceso de Moreno, “Hacía falta tanta agua para apagar tanto fuego”.

El periodismo profesional es una profesión de riesgo. Siempre en la historia informar sobre la verdad no fue tarea fácil y necesitó de una dosis de heroísmo. Valentía ésta que ha llenado las páginas más nobles de la profesión y la lucha por la libertad de expresión en el mundo.
Los periodistas profesionales han sido víctimas de persecuciones políticas y cárcel. También fueron asesinados, sufrieron lesiones, secuestros, intimidaciones, amenazas, presiones, calumnias e injurias. Además, se los ha espiado, perseguido y tuvieron que optar por el exilio, entro otras múltiples formas que condicionaron su trabajo y la vocación por la verdad y la libertad.

Asimismo, se han puesto bombas en medios de difusión, allanado ilegítimamente las redacciones, decomisado ediciones, censurado o puesto diversas trabas para el funcionamiento adecuado de las tareas.

Todo lo cual, lamentablemente, ha resultado ser una constante en la profesión periodística que, en esta etapa de la humanidad, sigue preocupando. Incluso en México, el riesgo profesional periodístico es tal que, por ejemplo, algunas aseguradoras de Ciudad Juárez se negaron a vender seguros de vida a periodistas.

También, la tensión en la tarea cotidiana por la información veraz, con alta exigencia de prontitud en la obtención y preparación de la noticia, hace del ejercicio profesional periodístico una función de gran riesgo para la salud, como lo señalan José Taricco y José Olavarría Aranguren, en su trabajo “La salud de los periodistas de Córdoba – Impacto de las condiciones de trabajo y vida” (Ed. Cispren, Córdoba, Argentina, 1992).

La conmemoración del “Día del Periodista” es una buena ocasión para meditar sobre la profesión de informar y para que toda la sociedad tome partido en la defensa de una prensa libre y plural, y en ello ayude a generar las condiciones adecuadas para que los periodistas tengan posibilidades ciertas de llevar adelante, en dignidad y seguridad, la importante y noble función de informar.

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