El mediador y el cambio paradigmático en las relaciones familiares

 Por Graciela Calvi de Barcellona y Gretel Riesenberg /  Abogadas Mediadoras – Miembros de la Asoc. Civil de Mediadores de la Pcia. de Córdoba

Retomando el tema que nos ocupó en la columna anterior, nos gustaría hacerlo desde el lugar del mediador. Cuando el Dr. Lorenzetti dice: “Argentina necesita un tratado colectivo de tolerancia que nos explique cómo vivir con diferentes visiones al mismo tiempo”, pone en relieve uno de los problemas más serios con que nos enfrentamos en nuestro quehacer y que constituye, a su vez, el desafío de la Mediación: trabajar con las diferencias. Diferencias sociales, económicas, culturales, étnicas, ideológicas. Diferencias que surgen de la educación, del acceso o veda de oportunidades, de mapas mentales, de historias personales, de la historia del país, de la región, etc.

Los argentinos vivimos en un sistema republicano, entendiendo que es abarcativo de los tres preceptos heredados de la Revolución Francesa: Libertad, Igualdad y Fraternidad. ¿Cómo, en qué circunstancias, quiénes ejercemos estos derechos que nos da la República? Cuando en Mediación hablamos de cuidar a las personas, cuando hablamos de neutralidad, de confidencialidad, cuando hablamos de voluntariedad del proceso, cuando hablamos de respeto por el otro, cuando hablamos de escucha activa, no estamos hablando de meras palabras. Cada una de ellas tiene un contenido valioso en sí mismo y deberíamos procurar que estas palabras nunca dejen de hacernos pensar y poder transmitir que tienen que ver con formas de vida, con elecciones personales, grupales y, en fin, sociales, que nos están siendo reconocidas por el sistema republicano.

La Mediación no nace de una idea intelectual separada de la sociedad. Nace de la idea de sacar el mayor partido posible a una forma de resolver los conflictos sociales que tiene su origen en el mismísimo sistema republicano. Los ciudadanos tenemos la oportunidad de utilizar todas las ventajas y lograr satisfacción del sistema.

Desde el lugar del mediador, la reforma del Código Civil (CC) también representa, al igual que para los abogados, un desafío. Esto en el sentido de que refuerza nuestra idea de prevención del conflicto, nuestra idea de trabajar para el cambio constructivo, de hacernos socios no ya en la resolución de un conflicto sino también en la elaboración de un convenio que lo prevenga. Es la oportunidad de trabajar colaborativamente con los letrados y de revisar nuestros parámetros de abordaje de los problemas de familia. Para ello es necesario, desde nuestra visión, estar al tanto de los cambios que vienen, en la forma que cada uno de los mediadores elija. Acompañar el cambio, utilizar nuestra experiencia para estar a la altura de lo que la sociedad reclama, ayudar a elaborar nuevas maneras de organizar las relaciones de familia, prepararnos para hacer efectivo lo que creemos que somos: agentes de pacificación. Pero también agentes de cambio, promotores de nuevas ideas, vehículos para llevar adelante lo que las personas tienen dentro y que ayudamos a concretar. Ése es y será siempre nuestro desafío.

Es así que los mediadores nos disponemos a acompañar el cambio de paradigma que se viene construyendo tanto desde lo legal como desde lo social, con el Anteproyecto de Reforma del CC, en el cual se fijan nuevas pautas y se abren nuevos caminos tendientes a dar, entre otras cuestiones, más protagonismo a los niños y adolescentes, en facilitar el acceso de este derecho que tienen a ser escuchados y que va en consonancia con la Convención de los Derechos del Niño -ratificada oportunamente por nuestro país- y otros instrumentos legales en vigencia.

Las estructuras familiares cambian y evolucionan y los mediadores estamos en proceso de asimilación del lenguaje acorde a estos cambios y a las reformas. Es imperativo estar debidamente formados a la hora de elaborar los acuerdos para que éstos sean homologados judicialmente. Y más importante aún, capacitarnos para poder transmitir estos cambios, ofrecer información calificada para que los mediados puedan contar con todas las opciones y cumplir así con las pautas del debido consentimiento informado.

En este punto, informamos a todos los colegas que están realizándose talleres promovidos y auspiciados por la Asociación Civil de Mediadores de la Provincia de Córdoba, al alcance de todos los interesados. Por cualquier información dirigirse a asociaciondemediadores@gmail.com.

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