El inolvidable “Vascolet”

Por Sergio Castelli * y M. Constanza Leiva ** exclusivo para COMERCIO Y JUSTICIA

En el año 1908, en la provincia de Buenos Aires, de mano de un extranjero, nacía La Vascongada, una empresa láctea que llegaría a pelear con los gigantes de la industria, y que indudablemente permanecerá en la memoria de todos con su memorable marca «Vascolet».

Se cree, con base en algunas investigaciones, que el autor de la vascongada llegó a Argentina en un viaje en barco iniciado en 1874, trayendo sueños e ilusiones al nuevo mundo, sin dejar atrás sus más arraigadas tradiciones.

Al llegar, en un momento donde empezaban a surgir empresas lecheras, el vasco Pedro Uthurralt no dejó pasar el tiempo para poner en práctica lo que había aprendido en su país natal donde los llamados «vascos lecheros» no sólo ordeñaban sus vacas sino que también, a caballo o en pequeños carros, se encargaban de distribuir esa «esne» (leche, en vasco) en distintos lugares.

Y así fue como dio comienzo la historia de una empresa que se ganaría un lugar en las preferencias de los consumidores argentinos y más tarde, uruguayos también, ya que no demoró en convertirse en una de las marcas líderes del mercado; los productos de «La Vascongada» como yogures y dulce de leche comenzaron a ser los preferidos de los golosos.

Nuevas Medidas de Aislamiento/Noviembre

Y el éxito no se limitó a los estantes de los mercados sino que llegó a abrir un local comercial en la calle Florida, uno de los paseos peatonales obligatorios de la ciudad de Buenos Aires, donde los consumidores además de disfrutar productos de La Vascongada podían deleitarse con el postre «banana Split», que consistía en una banana abierta a la mitad, con helado, crema batida, chocolate y una cereza.

Pero eso no era todo: llegada la década de 50, La Vascongada lanzó al mercado el producto inolvidable: «Vascolet», que llegaría para ser el preferido de los más pequeños, un producto en polvo a base de cacao que combinado con leche generaba una deliciosa chocolatada.
Para elaborar el Vascolet, se usaba la cáscara de la semilla del cacao que se pulverizaba hasta convertirse en un polvillo muy fino. La preparación también llevaba azúcar y malta.

El éxito del Vascolet permitió la creación en el año 1974 de un personaje que llegaría a las pantallas con publicidades muy divertidas, conocido como «Alejandro Vascolet», siempre representado como un triunfador gracias al consumo habitual de Vascolet. Una de las publicidades más memorables decía: «Alejandro pateando parece Pelé, toda la fuerza viene de Vascolet. Mete 1, mete 2, mete 3, mete 10! Toda la fuerza viene de Vascolet. Alejandro Vascolet».

Pero pese a haber llegado tan lejos, en los años 80 comenzó a tener problemas económicos y finalmente cayó en la quiebra. En ese momento, sus marcas pasaron a la firma Productos La Vascongada, que, a su vez, en 1995 se presentó en convocatoria de acreedores y tres años después siguió el mismo camino de la empresa original, con la declaración de su quiebra. Luego, la firma Parmalat adquirió las marcas e intentó sin éxito devolverles la gloria; lo que llevó a que finalmente, en el año 2001 terminaran en remate.

En la actualidad, el registro de la marca Vascolet se encuentra vigente en Argentina, bajo la titularidad de Nestlé, y sin dudas, si volviera al mercado, ¡a más de uno se le piantaría un lagrimón!

* Agente de la propiedad industrial ** Abogada

Sé el primero en comentar en "El inolvidable “Vascolet”"

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Artículos destacados