Demandan a Amazon por los datos biométricos de sus empleados

Por Matías Altamira *

Martin Ragsdale demandó a Amazon Inc. por sus servicios de almacenamiento en la nube al sostener que no cumple con la ley del estado estadounidense de Illinois, que exige el consentimiento de los empleados para almacenar sus datos biométricos.
El servicio de Amazon, conocido como Cloud Computing Service, almacena cientos de miles de datos de distintas empresas tanto de Illinois como del resto del mundo, y facturó en 2018 más de $7 mil millones de dólares. Entre esa cuantiosa cantidad de información se encuentran los datos biométricos de los empleados, motivo del juicio que pretende convertirse en una acción de clase o class action.
Los datos biométricos han facilitado sustancialmente el control de acceso del personal a edificios, cajas de seguridad, computadoras, archivos y demás ámbitos, ya que de manera rápida y segura permite validar la identidad de la persona autorizada; además de reemplazar el sistema de claves, que son constantemente olvidadas por sus usuarios y que tienen que ser renovadas periódicamente.

El estado de Illinois en 2008 promulgó la ley BIPA (Biometric Information Privacy Act), que les exige diversos requisitos a las instituciones que almacenen datos biométricos de sus empleados, como son la huella dactilar, una imagen de la retina o del iris, un registro de voz, de la mano o del rostro. Lo novedoso de esta ley es que habilita a cada persona a accionar contra la institución que almacenó sus datos biométricos sin su expreso consentimiento, fijando una indemnización de US$1.000, mínima, contra quien negligentemente incumplió la ley BIPA. Y de US$5.000 contra quien lo hizo intencionalmente.
A esto se suma que la Suprema Corte de Illinois dispuso que no es necesario demostrar un daño actual para accionar, lo que alentó a Ragsdale a iniciar el juicio y buscar que más personas se sumen a su reclamo.
En Argentina, los datos biométricos están alcanzados por la Ley de Protección de Datos Personales 25326, porque claramente es información que corresponde a una persona determinada.
En el ensayo Desafíos de la biometría para la protección de los datos personales, de la Asociación por los Derechos Civiles, del año 2017, se sostiene que califican como datos sensibles porque de alguna manera se puede conocer el origen racial y étnico de la persona involucrada. Conclusión con la que no se coincide, ya que el lector de la huella digital instalado en un edificio no resuelve en función de la etnia de cada empleado para registrar o no su ingreso.
Lo cierto es que el titular del dato, en este caso el empleado, debe conocer qué tratamiento tendrán tanto sus datos biométricos como cualquier otro dato personal que su empleador le requiera, salvo que la ley disponga lo contrario.

* Abogado, especialista en derecho informático

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