Copy wrong

Por Sergio Castelli * y María Constanza Leiva **

El Parlamento europeo aprobó la semana pasada una reforma sobre los derechos de autor -copyright- que cambiará el internet que todos conocen. El texto de la ley generó polémica y extensos debates, con muchísimos detractores y defensores. Luego del reñido debate, la reforma se aprobó con una amplia mayoría, 438 diputados a favor, 226 en contra y 39 abstenciones.
Axel Voss, diputado que lideraba el frente proponente de la reforma, sostuvo que era urgente modificar la normativa vigente con el fin de proteger a los creadores, otorgándoles más garantías y remuneraciones justas, frente a las potencias de internet que se benefician con la difusión de sus obras.

Los artículos más controvertidos del proyecto eran los Nº11 y 13, que luego de enmiendas, fueron aprobados. El artículo 11 crea un derecho para los editores de prensa permitiéndoles autorizar o prohibir a los sitios agregadores de noticias online –como Google News–, pudiendo incluso, si así lo desearen, cobrarles por la reproducción de sus publicaciones en esos medios. Esta modificación, en principio, no afectaría los enlaces pero sí los fragmentos de noticias. El artículo 13, en tanto, ordena a los portales que almacenan y difunden contenidos de usuarios con fines comerciales –por ejemplo, YouTube–, a responsabilizarse de aquellos, por lo que se verían obligados a realizar un filtro previo a la publicación de dichos contenidos, verificando que exista licencia de parte de los dueños de dichos contenidos e implementando “medidas apropiadas y proporcionadas” para evitar alojar en sus sitios obras protegidas sin la debida autorización.
Para quienes promovieron la aprobación de esta norma, este artículo es el mejor escudo protector que tendrán los autores de obras protegidas para evitar usos indebidos, y además la norma prevé excepciones para pequeños blogs, asegurando también que las parodias o “memes” no se verán afectados. Garantiza, asimismo, mecanismos de queja para aquellas situaciones en que el contenido sea eliminado injustamente.

Entre sus defensores se encuentran célebres artistas europeos, quienes lo ven como una gran herramienta de defensa para la protección de sus obras. Sostienen que defiende a los editores de prensa para que puedan obtener una remuneración justa por la difusión de sus publicaciones y ven con buenos ojos que las grandes plataformas paguen los cánones exigidos por el contenido protegido por derecho de autor que suben sus usuarios.
Esta reforma, sin embargo, cosechó gran número de enemigos, quienes no dudaron en tildar de “vergonzoso” que el Parlamento Europeo censurara los contenidos en internet. Entienden que se trata de una ofensa a la libertad de expresión, dejando la puerta abierta a la censura previa y permitiendo que los algoritmos decidan lo que puede o no aparecer en red, tal como afirmaba el europarlamentario Tiemo Wölken.
En la actualidad, las plataformas se encuentran obligadas a realizar un control posterior a los contenidos subidos, sólo ante la denuncia de violación del derecho de autor, con lo cual los cambios son significativos.
Importa señalar que esta reforma, si bien hoy tiene impacto en Europa, posiblemente el resto de legislaciones del mundo tarde o temprano quieran hacerse eco de ella.

* Agente de la propiedad industrial. ** Abogado

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