¿Cómo lograr una sinfonía perfecta entre lo digital y lo cultural?

Por Mariela Mantegari*

Sabemos que toda transformación digital es tecnológica y que se produce para que los usuarios, llámense clientes internos y/o externos, puedan hacer las cosas mejor, más fluidamente y de manera más sencilla.
En este sentido, hacer las cosas de manera distinta a como se las venía haciendo, sin lugar a dudas redefine la forma como trabajamos y por ende demanda una nueva cultura de trabajo.
Para quienes estamos ocupados en diseñar y desarrollar culturas empresariales a las que todos quieran pertenecer, la transformación digital, que vino para quedarse, es una oportunidad y un para qué más que relevante para dinamizar la evolución cultural.
Así, el desafío de las empresas que desean hacer una innovación digital no pasa sólo por la implantación de una nueva tecnología sino por poder repensar y rediseñar su cultura para poder anclar el cambio exitosamente.

Esto involucra una fuerte acción de liderazgo y compromiso de quienes están al frente de la empresa ya que, para que la transformación digital sea integral y que su impacto sea de gran escala, es preciso atender a todas las variables y pensar estratégicamente lo cultural desde el inicio del proceso.
A menudo nos topamos con situaciones en las que las empresas realizan una adopción parcial de la tecnología en vez de hacerlo desde una visión integral. Las consecuencias de hacerlo de esta manera es que los resultados que se obtienen son tibios y de corto alcance. Cuántas veces nos encontramos con el problema de que aun teniendo la mejor herramienta y habiendo invertido muchísimo dinero en su implementación, la gente se resiste a incorporarla en los tiempos previstos.
Evidentemente, la transformación digital no escapa a la lógica de cualquier cambio y, si bien el objetivo está vinculado con una mejora para hacer las cosas más fáciles, salirse de la zona de confort siempre es una resistencia a superar.
La meta es que tecnología y personas logren una sinergia tal que la implantación del nuevo entorno digital se asiente sobre una cultura que le permita a lo digital anclarse sólida y efectivamente.
Los desafíos
El desafío es que la transformación digital atienda a las múltiples variables, ya que este proceso incluye tanto lo tecnológico como a las personas e indefectiblemente modifica el negocio.
En este sentido, citando a Gideon Gartner, hay que invertir el modelo tradicional de pensar que se necesitan «personas con conocimientos tecnológicos» a pensar que se requiere «tecnología con conocimientos humanos».
Esto por si solo requiere un cambio de paradigma en los modelos de pensamiento y acción, de las personas y equipos que integran las organizaciones, para ser compatibles con los resultados que demanda la transformación digital.

De acuerdo con un estudio del MIT, lograr una transformación digital completa y exitosa depende no sólo de tener la tecnología correcta sino también de contar con líderes comprometidos. Las personas en la cima de la organización deben liderar el camino hacia la transformación digital mediante el ejemplo, adoptando y usando las mismas herramientas que esperan que todos los demás usen.
Asimismo, depende de administrar la experiencia del empleado como se administra la experiencia del cliente. Cada usuario espera que su experiencia en línea sea tan buena como la que ofrecen Amazon, Google, Uber y otras empresas digitales líderes.
Si reconocemos a la tecnología como un motor del cambio cultural, las empresas tienen un propósito evolutivo de amplio espectro en el que pueden identificar líderes/facilitadores y colaboradores/agentes de cambio que sean quienes codiseñen y contagien la transformación.
Para finalizar, la estrategia de toda una organización que busca dar un paso firme y seguro hacia la innovación/transformación digital debe ubicar indefectiblemente en el centro a las personas y la cultura de la empresa/organización. Esto implica que es responsabilidad de quienes lideran los procesos de transformación digital crear una única partitura en la que personas, cultura y tecnología convivan creando una sinfonía armónica y de excelencia.

*Directora de Acento Recursos Humanos

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