Avanza la educación en América Latina, pero con desigualdad

Informe de “Seguimiento de la educación para todos en el mundo”.

América Latina registra los mayores avances en materia de educación en el mundo pero mantiene la desigualdad en cuanto a su calidad y acceso, y la violencia social figura como un obstáculo para superar sus metas, según el capítulo latinoamericano del informe anual de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que se dio a conocer ayer.

“Es la región que más ha avanzado en los últimos años. En educación primaria universal, en 2008 hay 95 por ciento de cobertura, que es muy alto”, señaló el director para América Latina de la Unesco, Jorge Sequeira.

El informe anual de la entidad destaca que el número de niños escolarizados en educación preescolar aumentó, y que en la mayoría de los países se logró la paridad entre los sexos en la escuela primaria. Sin embargo, la calidad de la educación y la desigualdad opacan los buenos resultados. “América Latina sigue siendo la región más desigual no sólo entre países sino también dentro de los países”, aseguró Sequeira.

“No tenemos que ver la educación sólo como disciplina aislada sino como parte de un proceso para disminuir las brechas de una inequidad y para que el individuo tenga mejor ingreso económico y mejor acceso a servicios sociales de calidad (desde agua a información)”, destacó.

Deuda social
A pesar de todos los logros, 2,9 millones de niños siguen sin escolarizarse en la región y 36 millones de adultos son analfabetos, 14 millones de ellos en Brasil. Se suman además unos 73 millones de analfabetos funcionales, personas que no son capaces de aplicar sus conocimientos básicos de lectura, escritura y cálculo en su vida cotidiana.

Los retos se centran también en mejorar la calidad de la educación ya que, según el informe, incluso los países con mejores índices de la región, como Chile, están muy por debajo del aprovechamiento escolar en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que reúne 30 de ellos.

Lejos de la meta
En este marco, la inequidad es el principal impedimento de los países de América Latina y el Caribe para alcanzar las seis metas en educación acordadas para 2015, afirmó el secretario. “Hay evidencia clara de que la inequidad ha frenado el progreso social no sólo en educación sino en otros temas de la región como es salud, transporte, acceso a servicios sociales de calidad. Eso es un factor fundamental y ya ha sido identificado como un freno al progreso social”, señaló.

Las seis metas para 2015 fueron acordadas por todos los países del orbe en una reunión realizada en el año 2000 en Dakar y contempla la atención y educación de la primera infancia; enseñanza primaria universal; aprendizaje de los jóvenes y adultos; alfabetización de los adultos; paridad e igualdad entre los sexos; y calidad de la educación. Según el secretario regional, otro de los impedimentos es la falta de donaciones de privados.

Sin embargo, según Sequeira, pese a los retrasos, varios países, principalmente del Cono Sur, están muy cerca de alcanzar las metas de 2015.  “El Cono Sur en general está muy bien: Argentina, Uruguay, países como Costa Rica; México ha hecho un buen trabajo en algunos campos, el gran tema es la desigualdad”, afirmó.

Conflictos y educación
La edición de este año del informe de la Unesco se centró en analizar el impacto de los conflictos armados en la educación mundial. En América Latina solamente se consideró Colombia como país en conflicto, donde, según Sequeiras, se han conseguido importantes resultados en educar a niños que han sido desplazados por el conflicto.
Sin embargo, destacó la trascendencia que tiene la violencia que viven las sociedades de muchos de los países de la región, que enfrenta a los ciudadanos entre ellos y que tiene un alto costo educativo.

El atraso educativo por la violencia “está ligado a la delincuencia; en países de América Central y México, muy ligado a la droga; y en otros es otro tema como el bullying (hostigamiento), más ligado a la América del Sur”, explicó Sequeiras.

“El problema (de la violencia) es que una vez que se establece, es extremadamente difícil erradicarlo. No podemos esperar mucho tiempo, es casi como una gangrena que se corre, tenemos que hacer algo”, señaló el responsable latinoamericano de la Unesco.

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