Nueva tendencia de proveer servicios de bebidas a la medida de cada fiesta

Si hay un denominador común entre los emprendedores, es que tienen la capacidad de crear un negocio innovador y rentable a partir de la detección de un problema. No se trata de fórmulas mágicas, simplemente es preciso entender cuáles son las tareas que las personas prefieren evitar y ofrecerles sus servicios a cambio.
Así, en el último tiempo, ha venido creciendo esta tendencia de hacer que terceros se encarguen de las cosas más engorrosas. Pero ya no sólo se trata de que lleven -mediante un delivery- la comida (hasta dietas completas) a domicilio: la oferta de servicios ahora va un poco más allá y son los mismos que brindan esos servicios los que “entran” en los hogares para realizar tareas que antes sólo las hacía el dueño de casa.
En este sentido, un servicio que está creciendo a pasos agigantados en el mercado cordobés -y no sólo en fiestas- son las “barras móviles” y “el delivery de bebidas”.

Como en un bar

San Tomé es un emprendimiento que nació en Capital Federal, formado a principios de 2004, que brinda delivery de bebidas alcohólicas y servicio de barras de tragos para eventos. El año pasado llegó a Córdoba mediante el formato de franquicia y la demanda fue “tan importante” que este año tienen pensado abrir cuatro sucursales más de delivery en toda la ciudad, según explicó a Comercio y Justicia Teodoro Alonso, dueño de la franquicia cordobesa.
Básicamente, el emprendimiento se maneja con dos unidades de negocio: una consiste en el “delivery” que tiene que ver con la entrega de bebidas -frías, cuando corresponde-, entre las 22 y las 4, en un tiempo máximo de 30 minutos. Por otro lado, ofrecen el servicio de la “barras móviles” para fiestas, reuniones y eventos de todo tipo, tanto sociales como de empresas.
“Con las barras móviles trabajamos tanto en la ciudad como en el interior de Córdoba. Es una fórmula exitosa ya que esta modalidad hace que las personas que están organizando una fiesta, evento o simplemente un encuentro entre amigos se desentiendan del tema de la bebida”, explicó Alonso.
En este sentido, la empresa se encarga de montar una barra en el lugar que se le indique y, además de la bebida que se elija, el servicio también cuenta con barmen especializados en la materia. “Ofrecemos cuatro tipo de barras: tres incluyen alcohol y hay una que es de bebidas sin contenido alcohólico. Y hay dos formas de contratación: una barra libre con un límite de servicio de cinco horas y las personas pueden tomar tragos cuantas veces quieran y, la otra opción, es pagar por una cantidad prefijada de tragos”, explicó el dueño.
Por ejemplo, en la barra clásica -que es la de mayor demanda- la contratación “libre” tiene un valor de 14.5 pesos por persona e incluye 25 variedades de tragos. Por otro lado, la modalidad “preestablecida” cuesta 600 pesos los 120 tragos.
Respecto del delivery de bebidas, la empresa tiene en este momento sólo una sucursal que llega a toda la zona noroeste de la ciudad, pero proyectan abrir cuatro sucursales más (la primera apertura será la semana que viene en la zona del centro) a lo largo de todo el año. “Tenemos pensado invertir entre todas las sucursales y las barras móviles aproximadamente 300 mil pesos. En lo que respecta al delivery, queremos cubrir todos los puntos de la ciudad. Es un gran negocio ya que en los quioscos comunes no se puede vender bebidas alcohólicas después de las 12 y nosotros sí estamos autorizados

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