Mipymes aportan 72% de la mano de obra industrial local

Micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) son las que ocupan 72 por ciento de la mano de obra del sector industrial de la provincia y representan 38 por ciento de la facturación total del sector. Cada empresa grande en Córdoba vende en promedio 2,5 veces más que una mediana y hasta más de 13 veces que las microempresas.
Éstas son las cifras recabadas por un estudio del Ieral, de Fundación Mediterránea, con base en el Registro Industrial de la Provincia.
Desde el Ieralpyme compararon además la brecha de “facturación por empleado” entre las grandes y las mipymes, datos que advierten debilidades de las empresas más pequeñas.
“Quienes trabajan en empresas grandes facturan 2,4 veces más que aquellos que trabajan en las medianas, y hasta en 12 veces más que quienes lo hacen en una microempresa”, sostiene el informe.

Del análisis de esta realidad se desprende que estas diferencias pueden explicarse a partir de la tecnología que emplean, de la inversión en I+D+i (Investigación, Desarrollo e innovación), de los mercados a los que llegan, de las economías de escala que gozan, del poder de negociación que tienen y de su trayectoria, por mencionar algunos factores.
A pesar de ello, el estudio señala que las mipymes tienen una importancia crucial en lo social, por el empleo que generan, y en lo económico, por sus características de flexibilidad y adaptación tanto a las innovaciones como a los cambios en los mercados.
En este sentido, el ‘dossier’ sostiene que es “imprescindible” promover estas organizaciones, impulsándolas desde las instituciones que las apoyan, desde el sector público y con el esfuerzo de las propias mipymes.
“Afortunadamente, los años anteriores fueron de crecimiento y de rentabilidad para las empresas. Hoy las mipymes necesitan generar cambios, estimular la creatividad y por lo tanto invertir en tecnología, en procesos, en capacitación. Esto puede sonar utópico en un contexto en que las empresas se encuentran sumergidas en el arte de achicar sus gastos, pero se trata de prepararse para, en el mediano plazo, ser más eficientes en costos y estar en condiciones de responder al incremento de demanda cuando se supere la crisis”, proponen desde el Ieralpyme.

Financiamiento

El informe también apuntó al rol del Estado: “El sector público también tiene lo suyo por hacer, por ejemplo, promover mecanismos de financiamiento del sector productivo que realmente funcionen (no se ha visto un gran impacto de las líneas de créditos con fondos de Anses, menos aún con aquellos consignados a las pymes)”.
Por otro lado, el estudio agrega que “el deterioro de las finanzas públicas afecta más aún el problema de financiamiento dado por el alargamiento de los pagos que retrasan las entradas de flujos de caja previstas por las empresas”.
También hay un párrafo para las instituciones que conforman el sistema de apoyo a este tipo de empresas, a las que sugieren “mejorar el entorno en el cual las mipymes se desarrollan e impulsar la promoción y perfeccionamiento de redes”.

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