La capacidad de recomercializar el arte circense

UNA FÓRMULA CREATIVA. El producto final es tan cuidado y profesional, que “enamora” al público.

Patrick Flynn, company manager de la obra, sostiene que ése es el principal mérito de la compañía mundial que supo, no sólo hacer resurgir al circo por medio de una fórmula mágica sino de convertirlo en un espectáculo rentable y con futuro para muchos jóvenes. Claves del éxito, de su creatividad y su  huellas en este negocio.

Por Laura Pantoja – @laupanto
lpantoja@comercioyjusticia.info

Comercio y Justicia ingresó al detrás de escena del Cirque du Soleil y conoció la cocina de un espectáculo mundial que como negocio, supo reinventar la industria del circo y desafiar los cánones de la creatividad.

Patrick Flynn, company manager de Corteo, relató los aciertos de esta compañía que hace más de 30 años deleita al mundo entero con su fórmula mágica, la historia de la industria, sus renovaciones, como así también las claves para formar parte de este arte “bien remunerado”.

– ¿Cómo le explico al público de este diario, economistas, hombres de negocios y profesionales, que es posible desarrollar un negocio exitoso sobre la base de la sensibilidad y la cultura? ¿Cuál es la clave? ¿Una buena idea, una buena gestión?
– Diría que lo primero es una buena idea de por sí. La historia del circo es muy orgánica, nació hace treinta años atrás en un pueblo, en manos de un grupo de chicos de la calle que hacían malabares y recaudaban dinero. Tuvieron una noción de querer afrontar el circo de manera diferente, porque si bien es una tradición milenaria, habían terminado sus días de gloria con la llegada de la televisión y el cine. El mundo circense era casi la única forma de entretenimiento, lo único que llegaba a cada pueblo o ciudad, era el pequeño circo mediante el cual la gente descubría los animales, el espectáculo como concepto, la maravilla humana. Pero en los años 50 y 60 comenzó el final de una fase de su vida.

-¿Cómo se reinventó?
– El secreto de nuestro espectáculo fue que respetara las raíces circenses pero que tuvieran algo nuevo para el público, algo diferente. Nuestro secreto fue la creación de espectáculos teatrales como base de circo, es decir, es un espectáculo de circo, pero que suma teatro, comedia, música y puesta en escena. Y como cuidamos tanto el producto, el producto final enamora al público al punto de que nos es fiel hasta en cinco visitas, lo que es equivalente a diez años de presencia.

– ¿Se podría decir que gracias a ustedes el circo sobrevivió?
– Sería muy arrogante, diría que la capacidad de Circo du Soleil de recomercializar las artes circenses ayudó mucho a las compañías de circo a encontrar su nicho en el mer cado, un lugar para crear sus espectáculos. No somos pioneros en el arte, pero sí los que más conseguimos comercializarlo. Hay gente que hace circo mucho más teatral y desafiante que nosotros, por caso un chico en Bélgica, autista, que ha creado un espectáculo sólo de 50 minutos, súper oscuro, intelectual y alternativo.

-¿Se reformula el mercado entonces?
– Diría que se reformula la industria.

– Pero para llegar a ser exitosos también tiene que haber gerenciado una buena gestión comercial…
-No quiero faltar el respeto a mis colegas que desarrollan la administración o el marketing de nuestra empresa, pero nunca fue nuestro punto más fuerte. Hay aspectos de la industria en la que estamos mucho más preparados como en la creación del espectáculo, la difusión, su lado técnico. De hecho, la parte del negocio de nuestra empresa no fue muy cuidada hasta el año 2000, que no digo que no haya estado bien hecha, pero no era muy orgánica. Ibamos a donde se nos abría una puerta, con sentido de lo desconocido, de la aventura por el desafío de llegar a algún lugar nuevo, pero sin demasiada planificación. Esto tenía algo positivo porque nos permitía crecer y como empresa reaccionar a cualquier tipo de cambio, pero la desventaja era que no nos permitía crear una estructura de gestión de negocios, por lo contrario, era muy aleatoria.

– ¿Por qué dice que no fue hasta el año 2000? ¿Qué sucedió luego?
– Con la llegada de Daniel Lamarre, el presidente de Cirque du Soleil, reconocimos que el circo ya no era una empresa pequeña de una persona y que no podíamos seguir creciendo de esa manera. Necesitaba de una estructura corporativa: somos 5.000 empleados en total, tenemos 18 shows en el mundo entero entre los que viajan como Corteo y los que están fijos en teatros, tanto en Las Vegas como en Orlando. Tenemos muchas empresas que no están ligadas al mundo del circo, a partir de una estrategia para afrontar el desafío de que el mercado circense se ve finalmente limitado. Hemos llegado al momento de reconocer que tanto en Sidney como en México y en Córdoba, hay un número limitado de entradas. El mercado del circo no está muerto, pero no podemos continuar creciendo en este sector.

– Por eso están diversificando el negocio…
– Claro, estos últimos años han sido muy fuertes en esto. Hemos comprado empresas de tickets, de relaciones públicas, de creación de ideas y proyectos nuevos.

-¿Son empresas relacionadas al rubro?
– Sí y no, nos movemos en un sector muy cercano al nuestro. Tenemos una empresa encargada de la creación de momentos únicos, de animación, de entretenimiento, que puede tomar algunos conceptos del circo como así también ésta puede nutrir al circo de ideas nuevas.

-Es la primera vez que vienen a Córdoba ¿Qué recepción han tenido por parte del público?
– Como ciudad secundaria de Argentina calificada como mercado B, en contraposición al mercado A de las grandes urbes como Buenos Aires o San Pablo, es un mercado fantástico. Córdoba es una ciudad B pero que se está vendiendo como un mercado A, hasta ahora todas las salas han estado completas, menos los días de semana en que hay mayor disponibilidad. Creo que vamos a vender más de 70 mil entradas.

-¿Es lo que esperaban?
– Es más de lo que esperábamos, estamos contentos con el resultado y creemos que en Argentina, a partir de ahora podremos desarrollar dos mercados, el de Buenos Aires en donde ya estamos hace tiempo, y en Córdoba, como un mercado potencial donde podemos volver en dos y tres años y aumentar a 80 mil o 85 mil entradas. Este sería un número repetible.

-¿Cuántas entradas necesitan vender para que una ciudad sea rentable?
– En Córdoba contamos con la necesidad de vender más de 70 mil entradas para que sea una ciudad interesante. Hay ciudades que pueden lucrar con 60 mil vendidas y otras que requieren 100 mil vendidas, depende del costo de montaje, de transferencia de producción. En una ciudad, el hotel nos puede costar 50 dólares la noche y en otra, 100. La diferencia para nosotros se cuenta en cientos de miles de dólares, entonces los costos de producción en la ciudad son los que definen los objetivos financieros.

-¿Cuánto les cuesta montar cada show?
– No tengo cifras porque trabajamos junto con un mercado promotor, pero para cubrir los costos de producción y de presentación, necesitamos vender sí o sí entre 70 y 75 mil entradas. Por ejemplo, habría que asegurarse 80 mil entradas, lo que en una ciudad pequeña de Europa quizás puede representar un lucro enorme, pero en otra, aquí, puede ser muy pequeño. Depende de los costos, por caso alquilar un recinto puede ir desde cero pesos hasta el más caro que he visto en mi vida, un millón de dólares. Es por eso que el número es relativo en cada ciudad y en cada continente; cada territorio tiene su realidad.

– ¿Cuántas personas trabajan en el show?
– Son 150 de manera externa que contratamos en cada ciudad a la que arribamos y 140 internas entre artistas, técnicos, contables y administradores. Además de ofrecer el espectáculo venimos a dar trabajo, durante los 10 días de montaje contratamos 300 personas. También la compañía alimenta al circo social, iniciativas que están en manos de asociados y del mismo circo, que ayudan a los jóvenes en riesgo a aprender números circenses. Eso les otorga autoconfianza, disciplina y comprensión de lo que puede ser un trabajo. Los ayuda a prepararse para una vida constructiva y útil en la sociedad, a evitar riesgos.

-¿Cuál es su secreto creativo?
-Formamos un equipo creativo único, bastante independiente. No queremos que sea demasiado formulado ni parametrizado para asegurar el máximo de creatividad. La idea surge de un grupo que se llama “el corazón creativo”, formado por el dueño y tres o cuatro personas muy cercanas a él.

Una profesión con futuro
Las escuelas de circo que alimentan el negocio

-Hoy, quienes desean dedicarse al circo ¿tienen chances de futuro profesional?
– En todos los países del mundo hay escuelas de circo montadas por los gobiernos o por el departamento de cultura, y estas escuelas dan a los jóvenes herramientas profesionales para dedicarse al circo, evitando así que salgan a escaparse detrás de un circo, como antes.

Muchos de nuestros artistas salen de esas escuelas muy preparados, con una conciencia sobre la historia, la puesta en escena, la actuación. Antes buscábamos artistas en el mundo del deporte de competencia, pero les faltaba la capacidad de expresar una emoción. Los chicos que salen de las escuelas tienen eso. El concepto de escuela es nuevo y hemos ayudado a crear un mundo donde haya necesidad de escuelas de circo y alimentamos así la industria.

– ¿Cuáles son las condiciones para ser parte del elenco de Circo du Soleil?
– Tienen que tener una capacidad técnica muy desarrollada, deben ser chicos preparados desde muy pequeños y con ganas de trabajar 60 horas semanales, seis días a la semana. Se desafían cada día, se encargan de sus propia condición, de su maquillaje, de mejorar su número con figuras, de los nuevos trucos, y son muy bien compensados. Tenemos elenco de 50 nacionalidades en total y, en este show, de 22. También tienen que aceptar este estilo de vida, los artistas tienen dos semanas de vacaciones al año, y entre viaje y viaje, una más. Algunos viajan con sus familias, pero la mayoría son solos, porque son muy jóvenes.

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