Fiat se perfila como ganador en la crisis

Con su postura de única terminal grande compradora en época de crisis, la automotriz italiana se presenta hoy como clara ganadora de la crisis mundial de la industria automotriz. Fiat cumple los últimos pasos para su ingreso en Chrysler, es el principal oferente para la alemana Opel, de la GM y no esconde su interés por otras plantas de la empresa norteamerica en el exterior.
Latinoamérica será una de las favorecidas con el avance de Fiat, en especial Brasil y posiblemente Argentina con su planta de Córdoba. Con más del 22 por ciento del mercado automotriz controlado por la marca italiana, Brasil es desde hace un tiempo el principal centro productivo de Fiat después de su propio país. El potencial del socio mayor del Mercosur que integró al grupo de principales economías del mundo contribuyó a la fortaleza de Fiat. Y Brasil considera a la fábrica de Córdoba como un soporte propio, dada su alta capacidad productica aún no desarrollada. Se suma a ello el perfil de los productos que posee Fiat, adecuados al consumo de los próximos años, algo que carecían las fábricas de Estados Unidos.

La debacle de GM

Hoy debe declararse en quiebra General Motors, según el acuerdo arribado con el gobierno de Obama, mediante el cual Estados Unidos se quedará con el 72,5% de las acciones. El viernes pasado los papeles de GM llegaron a su valor que tenían en 1933. Tanto los accionistas como el mercado no depositan gran confianza en el resultado de la intervención del gobierno, dada la nula experiencia “estatizadora” que detenta el gobierno norteamericano.
GM fue durante décadas la principal empresa automotriz del mundo, superada sólo hace algunos años por la japonesa Toyota. El destino coloca hoy a Fiat como uno de los principales actores del sector automotor mundial. Fiat ultima detalles para desembarcar en Chrysler el 15 de junio.

También compite con la autopartista austríaco-canadiense Magna para quedarse con Opel. La italiana no se conforma y afina el lápiz para definir el control de otras plantas de GM en el mundo, donde la de Argentina parece ser una de las pocas que presenta suficiente solidez para no venderse. Distinta es la suerte de otras 16 fábricas que cerrarán con un recorte de 16.000 puestos de trabajo, según el plan de ajuste presentado al gobierno de Estados Unidos. En ese país bajará las persianas de otros 14 centros de producción, para reducir los niveles de fabricación de motores, transmisiones y partes.
La empresa italiana, ya como multinacional en suelo norteamericano, se consolidará como gran ganadora frente al derrumbe de los gigantes de Detroit. Las grandes batallas comerciales se librarán en el futuro con China. Y Fiat corre con la ventaja de no tener dificultades para innovar y tener costos bajos en relación con el resto de las automotrices.

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