El desafío del sector tecnológico cordobés es crecer diez veces más en los próximos ocho años

El sector tecnológico cordobés es uno de los máximos referentes de asociatividad en Córdoba. No más de diez empresas del rubro TIC comenzaron en el año 2000 a reunirse esporádicamente para potenciar sus negocios, proceso que dio nacimiento a lo que se conoce hoy como Cluster Córdoba Technology. En aquel momento empleaban a 400 personas y facturaban 40 millones de pesos en conjunto. (ver Córdoba con trayectoria…)
Tras mucho esfuerzo y pulmón, los encuentros se sistematizaron y las relaciones se estrecharon. El Cluster reúne hoy más de cien empresas, emplea cerca de cinco mil personas y factura más de 400 millones de pesos anuales en conjunto.
“Hemos crecido diez veces y cumplido un ciclo, ahora nuestro objetivo es crecer otras diez veces en los próximos ocho años”, explicó el presidente del Cluster, Mario Barra, quien participó junto a Rafael Ibáñez, de Harriague & Asociados, y Juan Carlos Murgui, de Invel Latinoamericana, del primer “Desayuno con Líderes” convocado por Comercio y Justicia.

El sector, consolidado y de cara al mundo, acentúa su plan de acción y estrategias para en ocho años llegar a concentrar 50 mil empleados, facturar anualmente más de cuatro mil millones de pesos y asociar a mil empresas de tecnología.
“Somos un punto en el mapa mundial de tecnología, un sector imporante en la economía del país y pretendemos ser uno de los principales”, sostuvo Barra, presidente de Vates, especialista en ingeniería de software.
Para lograr ese objetivo, no poco ambicioso, el sector privado trabaja mancomunadamente con el Gobierno y las universidades en un plan estratégico que, como primera medida, busca trazar lineamientos comunes, destinar un espacio a generar sinergia y potenciar los negocios; e identificar focos de trabajo y relevar las demandas del mercado. Por otra parte, el plan contempla asistencia financiera, generación de nuevas empresas, producción de recursos humanos especializados y ciertas facilidades para la exportación de servicios y productos.

“Primero hay que definir cuál es el foco de la empresa porque la mayoría tiene muchos frentes abiertos; luego de esa identificación, evaluar de qué manera se puede complementar con otra firma de un foco similar y ofrecer una solución superadora al mercado”, relató Barra.
En ese sentido, el Cluster realiza un relevamiento que hasta el momento ha dado cuenta de la existencia de más de diez empresas de aplicaciones médicas, otro número similar de software para maquinarias agrícolas, de desarrollos de telefonía móvil y de factoría de software.
“El sector es muy dinámico para hacer negocios en conjunto y a pesar de esa dinámica, hemos estado haciendo de todo un poco para subsistir. Esa no focalización o falta de identificación ha provocado un andar más lento”, explicó el socio de Harriague y Asociados, especialista con más de diez años en consultoría informática.
Al respecto, Murgui, presidente de Invel, con 20 años de experiencia en soluciones tecnológicas integrales para empresas, agregó: “Creo que es un proceso que aún no está suficientemente maduro, nos va a llevar muchos años poder trabajar en forma conjunta. No sé si llamarle idiosincrasia del empresariado: que además de habernos formado haciendo de todo un poco y con mucho esfuerzo, nos cuesta aceptar que uno acompañe en un negocio y el otro sea la cabeza. Queremos

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