Debate por cuellos de botella en la producción automotriz

Aparecen dudas sobre el cumplimiento de las metas de 2010 y críticas de las abultadas importaciones de piezas por las terminales.

La industria autopartista respondió con dureza a las acusaciones de los fabricantes de automóviles nacionales, agrupados en Adefa, sobre  la falta de capacidad productiva de los autopartistas argentinos. La entidad admitió que empiezan a aparecer los cuellos de botella en la industria y un incremento de  las importación de piezas. En el último informe estadístico, Adefa señaló que en mayo aumentó  39,6%  la producción, 47,7% las exportaciones y  31,1% las ventas a las concesionarias, en comparación con el registro del mismo período de 2009.

Adefa aclaró que “los proveedores ya están trabajando cerca del límite de su capacidad instalada y los escasos proyectos de inversión y ampliación anunciados no permiten prever que las actuales capacidades de producción de autopartes locales puedan satisfacer en el corto y mediano plazo la creciente demanda de las terminales”.

En su comunicado, los fabricantes dejan trascender que el sector está alcanzado un techo que pone en duda el cumplimiento de  las metas comunicadas al Gobierno. De paso, se justifica  el crecimiento de las importaciones que engrosan el creciente déficit comercial, que ya preocupa seriamente a aquél.

El titular de Adefa,  César Rámirez Rojas, representante de Scania,  recordó que en su momento  se ponderó  “el anuncio que a fin de abril formuló la presidenta  Cristina Fernández, en virtud del cual se estableció un nuevo Programa para el Desarrollo de la Industria Autopartista Nacional”.

Ramírez Rojas consideró que la iniciativa del Gobierno representa “una nueva oportunidad para que el sector autopartista asuma el desafío de alcanzar escala global en volumen, calidad y precios, y también trabajar en el desarrollo local de componentes que actualmente se importan para integrar en sus productos finales, que se ubican en el orden de 40% del total de las compras externas de toda la industria”.  Definió como no menor la necesidad de que “el sector autopartista maneje adecuadamente sus costos, entre ellos los de sus propios proveedores, así como los laborales, para evitar el riesgo de perder la competitividad que hoy exige el mercado global”.

Dura réplica
En respuesta, la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC)  definió el comunicado de Adefa como apresurado y falto de profundidad. “La  preocupación manifestada por la capacidad productiva de nuestros asociados, en un momento en que el Gobierno nacional está solicitando aumentar las compras locales para reducir el abultado déficit comercial, es una forma de poner fuera de su ámbito la responsabilidad”.

AFAC señala que “queda claro que Adefa está demostrando un alto nivel de desconocimiento sobre las inversiones realizadas por muchos proveedores, tanto en líneas de producción, en capacitación y en capital de trabajo. En muchos casos, este último ítem ha sido erosionado por políticas comerciales que distan mucho de respetar las bases de acuerdos con las que han sido adjudicadas las órdenes de compra, lo que podría estar marcando un abuso de posición dominante de algunas terminales”, enfatiza.

También destaca que “Adefa manifestó estar preocupada por la incapacidad del autopartismo local de abastecer la industria terminal. Esta afirmación denota un gran desconocimiento del sector y agravia gran cantidad de empresas que han hecho grandes esfuerzos para acompañar esta etapa de crecimiento, a pesar de que existen los problemas comerciales descriptos. Sólo en 2009 los proveedores invirtieron más de 1.800 millones de pesos, pese a que la producción automotriz se redujo en 18% con relación a 2008”.

Balanza negativa

–  El déficit de intercambio comercial argentino de autopartes en el primer trimestre de 2010 superó 1.167 millones de dólares.

–  Si la industria automotriz proyecta fabricar cerca de 700.000 unidades este año, el saldo negativo podría superar 7.000 millones de dólares.

– AFAC subrayó que en en el primer trimestre  las importaciones crecieron 86% respecto de igual período de 2009, mientras que las exportaciones lo hicieron 40%. El déficit del sector aumentó así casi 120%.

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