Crecen las bodas temáticas y planeadas por especialistas

La organización de un casamiento requiere cada vez de mayores exigencias tanto en los servicios como en la originalidad de la puesta en escena. Su costo ronda un promedio de 15 mil a 200 mil pesos, según comentó a Comercio y Justicia Cristian Fonseca, encargado de las Relaciones Públicas del Instituto Superior Mariano Moreno, con motivo del lanzamiento del nuevo curso de “wedding planner” (organizadores de bodas).
“En los últimos años, algunos cambios culturales propiciaron profesionalizar la actividad de los organizadores de eventos y/o casamientos, como la falta de tiempo de los anfitriones de ocuparse de una fiesta, las tensiones psicológicas y anímicas que eso implica, y la necesidad de destacarse del resto con puestas originales y creativas” explicó Fonseca, quien también es profesor de la nueva carrera.
De este modo, el profesional, cuyos honorarios ascienden hasta ocho mil pesos, se ocupa de toda la planificación y desarrollo del encuentro, además de controlar que nada quede librado al azar.
Para un casamiento de 150 personas intervienen entre 50 y 100 profesionales que contemplan desde los mozos a los cocineros, animadores, musicalizadores, peluqueros, y decoradores, entre otros.
La demanda de originalidad es cada vez mayor y la idea generalmente nace de algún gusto en particular de los novios como por ejemplo, “enviar una invitación con forma de remera de algún club de fútbol para una pareja hincha de algún equipo en particular”.
El coordinador general de eventos debe comprender que éste es un proceso que busca satisfacer necesidades e intereses de un grupo de personas que deciden reunirse proyectando sus ansiedades, temores, placeres y preocupaciones.

16 mil bodas por año

En Córdoba, como en el país, es notable el crecimiento de este mercado que concentra alrededor de 16 mil casamientos por año. “Evidentemente, después de la crisis se generó un ritmo más intenso en la realización de fiestas, cosa que sucede en todas las sociedades. Como la gente no tiene para ahorrar, empieza a gastar en lo que más le gusta, que muchas veces se relaciona con las reuniones sociales”, comentó Telly Aguirre Berrotarán, directora de la revista especializada Mil Opciones.
Entre los rubros que más crecieron se ubican los salones de fiestas, los servicios de gastronomía y bebidas y la profesionalización del sector a través de carreras y/o seminarios para wedding planners.
Por su parte, la especialista adelantó que entre las tendencias en eventos se encuentra el “finger food” (comer con la mano) en livings con decoración personalizada y temática, y la creatividad en la inclusión de espectáculos y cotillón.

El lyfestyle manager

Del organizador de bodas se desprende una nueva rama bajo el nombre de “Lifestyle manager” o administrador de estilo de vida, que en este caso se ocupa desde organizar un fiesta exclusiva o hacer una reserva en un restaurante, hasta comprar un regalo para su mujer.
Este último servicio está limitado a un grupo selecto de personas como empresarios, artistas, personalidades y todos aquellos cuyo presupuesto le permita delegar en otra persona algunos quehaceres cotidianos de cualquier índole. Estos nuevos conserjes personales ya se agrupan en la Asociación Internacional de Conserjería y Diligencias (ICEA), que reúne a más de 700 empresas, de las cuales casi el 80% están radicadas en EEUU.
Dirigido a un target ABC1, en Buenos Aires

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