Construcción cayó 40% en período inflacionario

Producto Bruto de la Construcción / 1980-2013 a valores constantes de 1993

Un informe del Grupo Edisur refleja que la actividad es muy sensible a los vaivenes de la economía. El incremento de precios afectó su crecimiento, al igual que la volatilidad cambiaria lo hace con el PBI.

La industria de la construcción es una actividad muy sensible a los vaivenes de la economía, ya que crece aproximadamente el triple de lo que lo hace el producto general de actividad y baja entre tres y 10 veces más que la economía en su conjunto. En la década de mayor inflación, la construcción se retrajo 40% mientras que, en los últimos cinco años, las tasas de crecimiento de la actividad disparadas hasta 2008 se desaceleraron por inflación cercana a 25%.

Así, el incremento significativo del nivel general de precios influye negativamente en las decisiones de consumo y de inversión. Por un lado, se reduce el poder de compra de la población, y con ello su capacidad de ahorro. Por el otro, se dificulta la toma de decisiones a largo plazo, puesto que se torna más difícil calcular los retornos reales de la inversión.

Según un informe elaborado por el departamento de Estudios de Grupo Edisur, en 20 años de los últimos 34 años en Argentina, las tasas de inflación superaron 17 por ciento, afectando negativamente el crecimiento de la economía en general, y del sector de la construcción en particular.

Por ejemplo, la década de 1980 se caracterizó por tasas de inflación que alcanzaban las tres cifras, lo que produjo una retracción de más de 40 por ciento en la industria de la construcción. Por lo contrario, en la década siguiente -en el marco del Plan de Convertibilidad- la inflación anual promedio rondó cinco por ciento y la construcción creció más de 80 por ciento (crecimiento que fue interrumpido por la crisis internacional de 1995).

De igual modo, esto también se verifica para el período poscrisis 2001 – 2002. Luego de una caída de la actividad de la construcción superior a 50 por ciento, el sector creció más de 180 por ciento hasta 2008, con tasas de inflación estables en torno a 10 por ciento. “En los últimos cinco años, las tasas de crecimiento de la construcción comenzaron a desacelerarse en consonancia con incrementos en las tasas de inflación privadas que rondan 25 por ciento en este período”, destaca el informe de la desarrollista.

¿Qué papel juega el tipo de cambio?
Otro factor necesario para fomentar el crecimiento económico es la estabilidad del tipo de cambio, por cuanto la volatilidad cambiaria afecta negativamente al Producto Bruto Interno (PBI). Los regímenes cambiarios más estables, ya sea que se basen en un tipo de cambio fijo o en un régimen flotante, han tenido mejores rendimientos en la economía que los esquemas de tipo de cambio flexible.

Por ejemplo, los países latinoamericanos con regímenes de tipo de cambio intermedio o fijo crecieron el doble de lo que lo hicieron los países con régimen de tipo de cambio flexible o flotante desde el año 2005, según lo establece el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Es por esto que la estabilidad cambiaria, tanto nominal como real, es importante para fomentar el crecimiento de largo plazo, evitando sobrerreacciones que puedan ser perjudiciales para la actividad económica”, agrega.

Artículos destacados