Acuerdan con Brasil pelearle a Oriente el desarrollo automotor

Brasil está convencido de que puede disputarle a los países asiático una parte importante del comercio automotor y para ello necesita de países como Argentina.
Así lo hicieron presente en el encuentro de anteayer en San Pablo para definir un régimen común para ambos países. El ministro de Industria de Brasil, Iván Ramalho, manifestó a su contraparte argentina, Fernando Fraguío, que este año su país deberá importar unos 10.000 millones de dólares en autopartes, lo que fue recogido por Fraguío como una gran oportunidad para la Argentina. Debido a que actualmente el aporte argentino es sólo del 10% de las compras del país vecino, Brasil se mostró dispuesto a apoyar el desarrollo de la industria autopartista argentina.
El plan de trabajo contempla la formación de asociaciones estratégicas y la radicación de empresas autopartistas brasileñas en el país mediante el otorgamiento de créditos blandos del Banco Nacional de Desarrollo (BNDES).
El negociador argentino Fernando Fraguío manifestó, por su parte, a su par brasileño que el "equipo económico, por disposición de la presidenta Fernández de Kirchner, está trabajando en un paquete de medidas para fomentar el autopartismo".

Calendario de negociaciones

En la reunión de San Pablo los funcionarios repasaron una serie de temas que serán los ejes por los que pasará la negociación del comercio internacional automotor, que concluirá con un nuevo régimen que reemplazará al actual que vence el 30 de junio próximo. Fraguío y Ramalho acordaron un nuevo encuentro para los últimos días de este mes en Brasilia, cuando tendrá lugar un "monitoreo" del comercio bilateral para el tema automotriz. Las partes volverán a la mesa el 10 u 11 de abril, en este caso en Buenos Aires.
En el encuentro de San Pablo se amplió la agenda a temas tales como la armonización técnica de la producción y los incentivos que ambos países buscarán para atraer inversiones. Ambos funcionarios coincidieron en la necesidad de dar "previsibilidad" a los inversores mediante un acuerdo de largo plazo. La intención de ambos gobiernos se centra en la posibilidad de ganar mayor participación en el reparto de inversiones que hacen las casas matrices, situación que las autoridades dan por segura si logran desarrollar el autopartismo.
El tema es ver cómo, a partir de políticas comunes, hacer que la región atraiga inversión y hacernos más competitivos como para poder pelear y hacer frente a otros mercados, como el de China, India, Rusia y de Europa del Este, explicó otro de los negociadores argentinos, el director ejecutivo de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), Fernando Rodríguez Canedo. La negociación del valor del "flex", o relación entre lo que se exporta y lo que debe importarse -95 dólares de compras por cada dólar que la Argentina le exporta en autos y partes-, no se trató, aunque Brasil insistió en que debe irse hacia el libre comercio total.

VENTAJAS

Para las empresas autopartistas nucleadas en la cámara metalúrgica cordobesa, es posible que el sostén ecn&oacute

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