“La pericia permite conocer al sujeto en su dimensión más íntima y humana”

Marcela Scarafia describe la importante tarea y los límites del ejercicio profesional del psicólogo en el ámbito de la Justicia. Además, indica que la práctica está atravesada por las problemáticas sociales de un mundo “donde prima la expresión de los discursos de la agresividad y de denostación del otro”.

Luz Saint Phat – lsaintphat@comercioyjusticia.info

La psicología forense toma cada vez más protagonismo en el ámbito de la Justicia porque posibilita la comprensión de la dimensión subjetiva de las personas involucradas en un proceso judicial.

Marcela Scarafia, magíster en Neuropsicología y perito oficial psicóloga del Poder Judicial de la Provincia de Córdoba, dictará a partir de abril un curso de posgrado sobre esta especialidad en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

En diálogo con Comercio y Justicia, Scarafia explicó el rol y las técnicas que utiliza el psicólogo forense, a la vez que reconoció que el ejercicio profesional se encuentra actualmente atravesado por las problemáticas sociales de un mundo “donde prima la expresión de los discursos de la agresividad y de denostación del otro”.

-¿Qué herramientas o técnicas caracterizan la evaluación psicológica que realizan los peritos en el ámbito de la Justicia?
-Se realiza un rastreo y una exploración profunda de distintos aspectos de personalidad de los sujetos a evaluar. Lo que se hace es administrar entrevistas y luego la aplicación de técnicas proyectivas. Puede ser también algún otro test de personalidad o neuropsicológico, de acuerdo con lo que se ha pedido evaluar. Fundamentalmente, éstos son los elementos con los que contamos nosotros para evaluar la personalidad de un sujeto que puede ser un imputado, una víctima o un testigo.

-¿Cuál es la diferencia ente la psicología forense y el trabajo que se efectúa en el marco de la clínica?
-La psicología clínica en general tiene otra connotación ya que, principalmente, se utiliza para los procesos terapéuticos. Los peritos trabajamos con herramientas y modos de abordaje que forman parte de la clínica, pero las entrevistas están dirigidas específicamente a los puntos que son de interés para el juez o para el fiscal de Instrucción, con el objetivo de valorar la situación en la cual está involucrada una persona.

-¿Por qué es importante el trabajo del perito en el ámbito de la Justicia?
-Es esencial porque la instancia de la pericia permite conocer al sujeto en su dimensión más íntima y humana. Podemos conocer motivaciones, sentimientos, pensamientos y tendencias que estuvieron asociadas o relacionadas con el hecho que se está investigando, de manera tal que perfilar a un sujeto puede ayudar en la dirección de una investigación en una causa o puede contribuir a determinar cuál es el daño psíquico que tiene una víctima.

-Uno de los temas que se abordan en el próximo posgrado de esta especialidad es el trabajo del perito en los juicios orales. ¿Cuál es la particularidad de este aspecto de la práctica profesional?
– El juicio oral es una dinámica de confrontación de dos posturas. Una, la que esgrime el abogado defensor y, otra, la que esgrime el fiscal. En el juicio, el perito oficial rinde cuenta de su trabajo, necesita fundamentar y respaldar sus conclusiones periciales y su opinión profesional. Por eso, es muy importante estar preparado porque en esa dinámica de confrontación de posiciones, el perito está en el medio de una lucha de intereses.

-¿Cuáles son los desafíos y las problemáticas que atraviesan hoy la práctica profesional del psicólogo forense?
-Hay varias problemáticas importantes que atraviesan el ejercicio profesional. Respecto del contexto social, primero está la generalización de la violencia y la devastación de los códigos morales y sociales de convivencia. Asistimos, como psicólogos, a la compresión de una nueva estructura psicosocial en la cual el otro -en general- no tiene entidad como ser subjetivo que es merecedor de derechos, de sentimientos o de consideración. Estamos en un mundo donde prima la expresión de los discursos de la agresividad y de la denostación del otro. Y una segunda problemática que es importante señalar es que en la medida en que ha ido cobrando relevancia la psicología forense dentro del ámbito jurídico, cada vez más el profesional es invitado o presionado a explicar aspectos que no podemos abordar los psicólogos. A lo mejor, en los procesos judiciales, se quiere evacuar una causa a partir de la mirada del profesional psicólogo y eso es imposible. Nosotros tenemos un límite, el cual tiene que estar muy preciso en el profesional porque -de otra manera- se pueden cometer muchos errores.

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