Conocer cómo funciona la memoria contribuye a mejorar el aprendizaje

Especialistas realizaron recomendaciones para profesores y alumnos, las cuales se pueden implementar al momento de la clase o del estudio individual

Por Luz Saint Phat – lsaintphat@comercioyjusticia.info

Un momento clave del año se acerca para el calendario de las instituciones educativas de distintos niveles. Tanto profesores como alumnos se encuentran en fechas de exámenes y evaluaciones en todo el país.
En este contexto, puede ser útil conocer cómo funciona la memoria, con el objetivo de optimizar y mejorar los procesos de aprendizaje tanto en el ámbito áulico como en el momento del estudio individual.
El departamento Psych Learning Curve, área de la American Psychological Association (APA) que articula psicología y educación y produce distintas investigaciones, destacó algunos aspectos sobre la codificación, el almacenamiento y la recuperación de la memoria que pueden ser tenidos en cuenta.
Las sugerencias parten de la revisión de un artículo publicado en una revista estadounidense por los especialistas Stephen Chew y William Cerbin, titulado «La enseñanza y el aprendizaje se pierden en un terreno baldío».

“Los maestros se esfuerzan por descubrir qué funciona y qué no, algunos adoptan rápidamente cualquier nueva estrategia mientras que otros están estancados en ideas que hace tiempo dejaron de funcionar”, dice la publicación de la APA.
“Nuestros estudiantes han sido objeto de numerosas innovaciones educativas en varias aulas, lo que los deja sin una comprensión uniforme de cómo funciona realmente su aprendizaje”, agrega el artículo.
En este sentido, invita a distinguir entre distintos tipos de memoria: sensorial, de trabajo y a largo plazo, detallando los procesos que se llevan adelante en cada una de estas modalidades.
La primera, define la APA, “es fugaz, menos de un segundo en muchos casos”, y específica que “todo lo que experimentamos se registra en nuestra memoria sensorial. Es tan abrumador que la mayoría de esta información simplemente se descarta”.
Por otro lado, una vez que el cerebro selecciona parte de la información sensorial, el material se transmite a la memoria de trabajo. “Esta etapa tiene una duración y capacidad limitadas (menos de un minuto, alrededor de 5-9 elementos de información), pero a diferencia de la memoria sensorial, aquí ocurre un procesamiento más complejo”, dice.
Finalmente, la memoria a largo plazo constituye un proceso más elaborado sobre el material utilizado, aunque es necesario destacar que “olvidar es una parte natural del proceso de aprendizaje», según los especialistas.
“La curva de olvido clásica muestra que poco después del aprendizaje inicial, gran parte de lo que aprendemos se olvida, pero con la recuperación repetida y espaciada de esa información, el aprendizaje será más duradero”, agrega.

Qué hacer
Luego de explicados estos conceptos, el artículo de la APA realiza algunas sugerencias tanto para docentes como para estudiantes.
En el caso de los primeros, se propone tener en cuenta que la atención es vital para el aprendizaje, por lo cual resulta útil variar las actividades en el aula y establecer momentos en los que sea posible darse cuenta de que los estudiantes están realmente concentrados.
Además, teniendo en cuenta las limitaciones de la memoria de trabajo, es fundamental “minimizar los estímulos extraños”.
En tanto, resulta fundamental “proporcionar oportunidades para que los estudiantes trabajen con conceptos e información utilizando métodos de procesamiento más profundos”.
Finalmente, es importante fomentar prácticas de recuperación de la información, como juegos u otras actividades lúdicas. A los estudiantes se les sugiere minimizar las distracciones al momento del estudio, como por ejemplo la que causan los dispositivos móviles.
También es necesario focalizarse en una sola tarea, además de tener en cuenta que el estrés emocional puede disminuir la capacidad de la memoria de trabajo.
“Hacer uso de estrategias de aprendizaje efectivas. Cualquier tipo de pensamiento que pueda hacer con la información es mejor que leer, releer, repetir”, es otra de las sugerencias.

Memoria sensorial

“No podemos ocuparnos de todo, así que la mayoría de lo que vemos o escuchamos
permanece en ese momento perdido para siempre”.

Memoria de trabajo

“Una vez que se atiende (o se selecciona), la información se transmite a nuestra memoria de trabajo. Esta etapa tiene una duración y capacidad limitadas (menos de un minuto, alrededor de 5-9 elementos de información)”.

Memoria a largo plazo y olvido

“La curva de olvido clásica muestra que poco después del aprendizaje inicial, gran parte de
lo que aprendemos se olvida, pero con la recuperación repetida y espaciada de esa
información, el aprendizaje será más duradero”.

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