En la provincia la mediación canta hasta morir

Ciudadanos –desprevenidos, prevenidos y avenidos-, mediadores, abogados, jueces, gobernantes, instituciones, discursos. “EN LA PROVINCIA DE CÓRDOBA LA MEDIACIÓN CANTA HASTA MORIR”. Por Christian Julio Diaz. Por momentos, la realidad nos sumerge en situaciones extrañas, desconocidas, a punto tal que debemos recurrir al empleo de comparaciones para ejemplificar, con imágenes conocidas, la nueva experiencia. A menudo, escucho comentarios tales como: -Mirá… estoy perdido como perro en cancha e´ bocha»; –“mi vida es una película de terror” o – “en cualquier momento me choco una vaca de frente”; y abro un paréntesis; detengámonos un minuto a considerar la situación de ese pobre animal, en medio de un partido de bochas que, con la cola entre la patas, intenta salir disparando y es atajado en todas las direcciones por un grupo de humanos que agitan sus brazos y emiten a los gritos sonidos inentendibles; para colmo, un objeto se acerca amenazante, intenta correr y se tropieza con otra de esas cosas, eso, que los hombres llaman: «bochas». Esta imagen grafica con nitidez el susto, la perplejidad y la desorientación. Cierro paréntesis. Estas cuestiones me llevaron a reflexionar y redescubrir el valor comunicacional de la comparación y la metáfora. El empleo de estas imágenes comunica un significado comprensible para el interlocutor, a pesar de la connotación propia que el individuo le atribuya.
Para los operadores jurídicos en general, estos recursos del lenguaje suelen pasar inadvertidos. En primer lugar, porque creo que estos recursos son menospreciados por no integrar el “paladar negro” del vocabulario jurídico. En segundo lugar, porque se insertan en el discurso como una acotación de color o como una gracia para promover la risa y -lo que suele ocurrirnos – lo consideramos como la redundancia discursiva de quien quiere explicarnos algo que ya entendimos.
Pero cierto es que la comparación o la metáfora puede desnudarnos, por medio del simbolismo de la imagen, una información más detallada y profunda de la vivencia de nuestro interlocutor.
Pasemos a un ejercicio práctico. Es sencillo y consta de tres pasos. En el primero, deberá ud., colocar al lado de las palabras que a continuación se consignan, la primera imagen que se le viene a la mente:
“Mi vida es como: ……………..”
“Me siento como si fuera un/a: ……………..”
“Mi pareja se parece a : ……………..”
“Este trabajo es: ……………..”
“La mediación en Córdoba: ……………..”
“(A su elección): ……………..”
El segundo paso es analizar cada imagen, desmembrarla y asociarla detectando hechos, consecuencias, emociones, etcétera. Ej. “Mi vida es como una montaña rusa”. Ello implica que es rápida, vertiginosa, se pierde el control de cuando detenerse, no hay momentos de quietud, por ende no hay calma sino un estado constante de adrenalina y un sentimiento permanente de que uno va a terminar siendo expulsado para cualquier parte. Luego ud. debe asociar lo analizado en relación con las personas que lo rodean, otras conexiones, etcétera.
El tercer paso es ver si realmente estas características reseñadas en cuanto a hechos, circunstancias, emociones y sensaciones se corresponden efectivamente a lo vivenciado.

Para tener en cuenta:
1 – La utilización de estos recursos del lenguaje no es antojadiza. Es decir, por más que sea pronunciada de forma casual e improvisada, el dicente tiene algún punto de contacto con la imagen empleada.
2 – La comparación y la metáfora conllevan, entre otras, una finalidad ejemplificativa, y como tal son limitadas y tienen sólo valor orientativo.
3 – La comprensión de las imágenes utilizadas pueden contribuir a echar luz a las vivencias del dicente, lo que puede ser un punto de partida para prever acciones futuras.
4 – En algunos casos es sugerible pedirle a nuestro interlocutor que ejemplifique con una comparación o metáfora, sobre todo cuando no se alcanza a comprender o su relato no es comprensible.
Sí. Le doy toda la razón. El título era más sugerente que el contenido, pero yo necesitaba que usted, sí, usted… leyera este artículo. Como quiero conocer su opinión lo invito a escribir su comentario debajo de la nota. Pero no lo dejaré huérfano de expectativas, aunque las conclusiones serán de su exclusiva responsabilidad.
“Hay una leyenda sobre un pájaro que canta sólo una vez en su vida y lo hace más dulcemente que cualquier otra criatura sobre la faz de la tierra. Desde el momento en que abandona el nido, busca un árbol espinoso y no descansa hasta encontrarlo. Entonces cantando entre las crueles ramas se clava él mismo en la espina más larga y afilada. Y al morir envuelve su agonía en un canto más bello que el de la alondra y el del ruiseñor. Un canto sublime al precio de la existencia. Pero todo el mundo enmudece para escuchar, y Dios sonríe en el cielo. Pues lo mejor sólo se compra con grandes dolores… al menos así lo dice la leyenda.” (Colleen McCullough).

(*) Abogado – [email protected]

1 Comentario en "En la provincia la mediación canta hasta morir"

  1. El autor de este artículo es Christian Julio Diaz – (*) Abogado – [email protected]

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