Trabajo insalubre en el Palacio de Justicia

“Por aquí no pasaron”
"Una de las cuestiones que más se tiene en cuenta en los ámbitos laborales es la higiene del espacio donde se desarrolla la tarea diaria y en eso se fijan las Administradoras de Riesgos del Trabajo cuando se contratan sus servicios. Por aquí, parece que no pasaron", comentó un empleado de Tibunales I con unos cunatos años de antigüedad y conocimiento del espacio físico por donde transita.

Como esa hay mil reflexiones, algunas serias, responsables; otras jocosas y hasta de humor negro. Pero, para todo buen observador, a ese edificio le falta mantenimiento. Pues no es suficiente con una buena fachada o con una buena pintada de un edificio que es patrimonio histórico de los cordobeses. Pero ese edificio presta un servicio y se presta dentro de despachos y oficinas, por las que la higiene está, en la mayoría de los casos, ausente. Pues no es suficiente con una buena fachada, bien pintadita para brindar un buen servicio.

Fajas de Fuerza
La seguridad en el trabajo es, también, un precepto que se debe respetar, se trate del ámbito del que se tratare. Está bien que, como parte de esa seguridad, se utilicen fajas de fuerza por sobre la cintura para evitar accidentes en la columna vertebral. Esto es lo que usan numerosas dependientes del Poder Judicial para poder movilizar constantemente las cajas con expedientes alojadas en lugares elevados y luego volverlas a su sitio, escaleras mediante, que, de igual modo, los empleados deben movilizar de una punta a la otra de las dependencias.

En numerosas barandillas se observa la atención a los letrados o al público en general con ese detalle en la indumentaria.

Baño modelo
Tanto empleados como letrados desarrollan sus actividades diarias insumiendo un número importante de horas en Tribunales I. Las necesidades fisiológicas de todo humano deben ser atendidas y uno de los servicios más requeridos es el baño.

Ese espacio, común en todo edificio público o privado o domicilio familiar, debe cubrir las necesidades mínimas de higiene sin tener en cuenta cuántos lo utilizan. Hoy por hoy, algunos baños internos de juzgados ya pasaron a ser depósitos de expedientes, con la incomodidad que ello genera para quienes deben utilizarlo.

También ocurre -como en el pasillo central del segundo piso de Tribunales I- que hay un baño con cuatro inodoros para alrededor de 150 mujeres, entre empleadas, funcionarias y magistradas.

Además, en materia de trabajo y para evitar los apretujones o falta de espacio para desarrollar tareas, muchos empleados ingresan antes del horario establecido y de esa manera, “por el mismo precio”, pueden adelantar tareas .

¿Que llueva?
No todo es pintura y fachada limpia y señorial, pues los techos no se ven. Pero tienen sus fisuras y por ellas se cuelan las aguas de lluvia antes que actúen los desagües. ¿El resultado? el líquido termina depositándose en los despachos o en los pasillos por donde miles transitan a diario. Cuando llueve o después de la lluvia – como en los días recientes- las goteras transforman oficinas o despachos en verdaderas lagunas, sólo paliadas por la ubicación de algún tacho o balde.

Pero, aunque no se vea, algunas soluciones se dan: “Llovió, se mojaron los expedientes, reclamamos y nos asistieron con un plástico negro y un tacho que supo contener pintura”. ¡Vaya solució

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