Resultó confirmada una revocatoria de cese de prisión

La Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) rechazó la casación interpuesta por los defensores de Abel Pellegrini en contra del auto de la Cámara de Acusación, que revocó el cese de prisión otorgado en favor del imputado, ordenando su detención y el avance de la causa a plenario.
Los recurrentes atacaron la revocatoria aduciendo que carecía de justificación, indicando que al momento de sustentar la conclusión acerca de la existencia de peligrosidad procesal concreta, la a quo expuso una argumentación jurídicamente insostenible.
El TSJ reseñó que la Cámara asentó la conclusión relativa a la peligrosidad procesal del imputado en dos indicios: La huída posterior al delito y comentarios de allegados -aportados por un comisionado- en el sentido de que era «temido entre sus vecinos».
“Es correcta la afirmación del sentenciante, en cuanto a que la huida posterior adquiere ribetes particulares, que muestran más que una mera reacción instintiva de alejarse del lugar de comisión del supuesto ilícito”, precisó la Sala, resaltando que el acusado escapó de un particular equiparado a un funcionario público, a quien identificó como quien había observado el ascenso forzado de una niña a su vehículo.

Excluir pruebas

“La duración de la fuga (…), la velocidad (…) a través de un barrio de la ciudad, la multiplicidad de obstáculos evadidos (…), el haber cesado sólo frente al verse superado en número (…) e interceptada otra vez su marcha, son todos elementos indiciarios de la voluntad del imputado de emprender no sólo una simple elusión sino, además, de excluir pruebas relevantes”, se concluyó.
La Sala finalizó expresando: “Son éstas -y no las restantes invocadas por la a quo- las circunstancias que soportan una razonable presunción de peligrosidad procesal del imputado y, por ende, corresponde mantener la medida de coerción dispuesta en su contra”.

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