Rechazan daño moral a una ex supervisora

Al no verificarse una conducta adicional al hecho del despido que pudiera ser calificada como ilícito civil, la Sala 7ª de la Cámara del Trabajo, integrada por el juez Arturo Bornancini, eximió a Disco SA de indemnizar por daño moral a una ex supervisora de caja.
Marisa Roxana Navarro fue despedida con causa por haber cometido irregularidades con relación a su desempeño en una sucursal, las que luego no fueron acreditadas. Para la actora, esa circunstancia perjudicó su buen nombre frente a sus compañeros y familia.
El tribunal recordó que “la indemnización tarifada (…) cubre todos los daños que eventualmente se derivan del (…) despido y, por lo tanto, solo resulta procedente el reclamo de una indemnización adicional a la tarifa si se invoca y se prueba un acto ilícito adicional a la ruptura del contrato de trabajo”.

Al respecto, el magistrado precisó que para la configuración del daño moral es imprescindible que se verifique una conducta adicional del empleador, ajena al contrato de trabajo y de naturaleza dolosa. Asimismo, subrayó que la prueba de aquel acto es una carga del trabajador.
Bornancini concluyó que la reparación solicitada por la actora era improcedente, explicando que en el caso no se verificó la comisión por parte de la demandada de ninguna conducta adicional al hecho del despido que pudiera ser calificada como un acto ilícito civil. En ese sentido, añadió que los argumentos esgrimidos por la actora estaban vacíos de contenido fáctico y jurídico, toda vez que no aportó probanza alguna como para acreditar el “escarnio” que adujo haber sufrido.
El juez resaltó que para reclamar un daño moral se debe proceder con la seriedad que tal resarcimiento implica y, esencialmente, probar todos sus extremos.

Artículos destacados