Por cohecho, condenan a 6 años de cárcel a exjuez de Salta

Se lo encontró responsable de recibir una coima para levantar una orden de captura a un condenado por narcotráfico. El Tribunal también impuso penas a otras tres personas que
hicieron de nexo.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Salta condenó ayer a seis años de prisión al exjuez federal de esa ciudad y exjuez de Ejecución José Antonio Solá Torino, acusado de cohecho pasivo agravado, por haber recibido una suma de dinero para levantar la orden de captura a un condenado por narcotráfico. Además, recibió una multa de 90 mil pesos.

Los jueces también condenaron a tres años de prisión en suspenso a Héctor Hugo Salazar y a Gabriela Mabel Vázquez, mientras que Graciela del Valle Ferreyra recibió la misma cantidad de años pero de cumplimiento efectivo al ser declarada reincidente. Los tres fueron encontrados culpables de ser partícipes necesarios de cohecho activo y, a la vez, recibieron una multa de 30 mil pesos. Según la acusación, los imputados habían hecho de nexo y pagado la coima al exjuez.

Durante los alegatos, los fiscales Ricardo Toranzos, Francisco Snopek y Carlos Amad habían solicitado nueve años para el exjuez, mientras que para Salazar, cinco años y dos meses de prisión. Asimismo, para Graciela Ferreyra y Vázquez pidieron las penas de cuatro años y diez meses de prisión y de cuatro años y seis meses de prisión, respectivamente. A los últimos tres los consideraron autores de cohecho activo y no partícipes necesarios, como terminó resolviendo el tribunal.

Los hechos
En el alegato, los fiscales indicaron que la causa se inició a raíz de “una investigación judicial a personas que supuestamente estaban involucradas en delitos de narcotráfico, en donde, entre otras medidas, se intervinieron varios abonados telefónicos”. Destacaron que “la fuerza de seguridad a cargo de las observaciones, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, advirtió que los imputados conversaban permanentemente sobre gestiones realizadas para dejar sin efecto la orden de captura que recaía sobre Farfán, por entonces prófugo”.

Esa investigación estuvo a cargo del fiscal federal Toranzos, quien intervino en el debate oral en carácter de fiscal coadyuvante. De esta manera, señalaron ante el Tribunal que en las “comunicaciones telefónicas, tanto Ferreyra como Vázquez aludían a que una persona, inicialmente identificada como ‘Gordo’, ‘Toto’ o ‘Totín’, se habría comprometido en realizar ‘los oficios’ necesarios para que la captura sea levantada, a cambio de dádivas”.

Por su parte, “Farfán desconfiaba de las expresiones de sus consortes de causa y exigía entrevistarse con el tal ‘Gordo’, ‘Toto’ o ‘Totín’, logrando finalmente comunicarse por medio del celular de Salazar, donde aquél le prometió que resolvería ‘el problema’. No obstante ello, Farfán entendía que había sido engañado, porque inicialmente le entregaron un ‘oficio’ en el que si bien se le levantaba la captura, existía consignado un error en el último número de su documento de identidad, por lo que reclamaba que se hiciera uno nuevo”, agregaron Snopek, Toranzos y Amad.

El Tribunal fijó para el 7 de abril la lectura de los fundamentos de la sentencia.

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