Para la Cámara 1ª «Eli» fue abusada desde los 9 años

Para los camaristas que condenaron a ocho años de prisión al imputado Arturo Benavídez por abuso sexual reiterado en contra de Elizabeth Díaz, conocida como “Eli”, no hay dudas de que la joven fue sometida por el acusado desde que tenía nueve años de edad, sin que ésta tuviera capacidad para oponerse.
En los fundamentos de la sentencia el tribunal -integrado por los camaristas Jorge Luis Fantín, Mario Capdevila y Lorenzo Víctor Rodríguez, y los jurados escabinos Mónica Guerrero y Gabriel Omar Argüello- consideró que los hechos relatados por la joven son “veraces y creíbles”, toda vez que su discurso se mantuvo “sin alteraciones y con precisiones y detalles que sólo pudo describir quien verdaderamente los vivenció y padeció”.

Los jueces indicaron que el acusado fue sometiendo sexualmente a la víctima desde temprana edad, “comenzando con tocamientos impúdicos que la menor no podía comprender ni resistir, para luego continuar otras prácticas más invasivas que concluyeron con el embarazo de la víctima”.
El fallo de la Cámara 1ª del Crimen agregó que Benavídez “aprovechó la situación de amigo de la familia”, que “ayudada permanentemente con ropas, alimentos, útiles al grupo” para doblegar “totalmente” la capacidad defensiva de la víctima “logrando transformar la personalidad de ésta, en retraída, tímida, temerosa, vergonzosa, callada, aislada, para lograr satisfacer sus instintos sexuales”.

Respecto de la pena impuesta, los magistrados explicaron que se aplicó el principio de la ley penal más benigna que regía al momento de ocurridos los hechos (1995 a 1999). Por esa razón, sólo se condenó al acusado por abuso deshonesto reiterado y abuso sexual con acceso carnal continuado.

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