Para 2016, el Centro Núñez prevé dictar 150 capacitaciones

Entrevista a Aída Manitta, coordinadora del Centro de perfeccionamiento Ricardo c. Núñez. La educación virtual toma fuerzas en la escuela judicial que lanza este año el programa MAPA.

El año 2016 es muy especial para el Centro de Pefeccionamiernto Ricardo C. Núñez: cumple 20 años y lo celebrará con más de 150 capacitaciones que ya tiene programadas, y dos premios que entregará a los mejores ensayos que se presenten en el concurso que estará abierto hasta mediados de abril.

En el Centro trabajan 11 personas y Aída Manitta es la coordinadora desde 2013. La tarea que realizan es amplia e incluye las áreas de capacitación, de investigación y de extensión.

– El Centro Núñez cumple 20 años. ¿Cómo surge la idea de crear este centro de formación e investigación?
– La capacitación en el Poder Judicial ha sido una necesidad siempre. Mejorar las prácticas siempre ha estado en los ideales que luego fueron avalados por la Constitución de la Provincia con la creación de la Escuela Judicial. La primera directora de este Centro fue la doctora Berta Kaller de Orchansky, junto con la doctora Mercedes Blanc de Arabel, quienes iniciaron el proceso y comenzaron con las capacitaciones que siempre tuvieron una impronta presencial. Luego nos fuimos aggiornando a los nuevos tiempos y a las nuevas necesidades y se fueron generando dispositivos de educación virtual para satisfacer la demanda de personas que no podían venir. Desde hace algunos años, la educación a distancia ha tomado tanta fuerza como la presencial y hoy la importancia de una y otra es de 50 y 50 por ciento.

– ¿La idea es profundizar la educación virtual en el Centro?
– Sí, es una tendencia que queremos profundizar y con motivo de los 20 años del Centro hemos lanzado este año lo que se llama el programa MAPA, un dispositivo que está dentro de la educación en línea y que tiene un nuevo modelo pedagógico que apunta a la autoadministración y al estudio independiente. Estos cursos permiten administrar los tiempos en función de las rutinas de trabajo y familia. En cuatro meses las personas pueden comenzarlos y terminarlos en cualquier momento. Se los denominó MAPA porque son Módulos Abiertos Prioritarios y Autoadministrados. Abiertos porque no tienen cupo; esto es muy bueno porque era un pedido de la gente que muchas veces no podía acceder a un curso por la limitación del cupo; prioritarios porque tienen temas que se consideran transversales a la Justicia y autoadministrados porque se apunta al estudio independiente.

– El año pasado, con la reforma del Código Civil, el interés por la capacitación fue muy importante. ¿Ocurre lo mismo con el resto de los cursos?
– Todos los cursos son multitudinarios, el interés es siempre mucho. Uno ahí tendrá que ver si es porque estos cursos otorgan puntaje para los concursos, eso es algo por revisar, pero uno se tiene que hacer cargo de que si estas certificaciones se piden para concursar, de alguna manera impulsamos esta cuestión. No obstante, lo importante es que la gente viene y se capacita.

– ¿Quiénes dictan las capacitaciones y cómo se elige la temática?
– Son dictadas tanto por gente del Poder Judicial y también en la misma proporción por gente de fuera, depende de la temática. El plan de capacitación anual lo evalúa el Consejo Directivo, previamente se hacen encuestas de necesidad a través de nuestro campo virtual, ponemos determinadas categorías, la gente explica allí sus necesidades y luego mandamos los resultados al Consejo, que las analiza. Más allá de todo, el Consejo también incorpora los temas que le parece importante agregar.

– ¿Cuál es la fortaleza del Centro Núñez?
– Bueno, una de las fortalezas que tiene es que se armó con esta estructura que tienen las universidades: una ‘pata’ de extensión, otra de capacitación y otra de investigación. Creo que es una de las pocas escuelas judiciales que tiene esta división, en la cual hay una área de investigación en la que se realizan proyectos, una de extensión con prácticas preprofesionales que realizamos con las universidades Nacional, Católica y Siglo XXI -y ahora estamos por firmar un convenio con el IES-. Son prácticas que pueden realizar no sólo estudiantes de abogacía, también vienen chicos de recursos humanos, ciencias políticas, ciencias de la información, etcétera. Por otro lado, en extensión también funciona el programa Jueces en la Escuela. Hay muchos docentes que se contactan para que los jueces vayan a su escuela, sobre todo en las asignaturas de formación ciudadana, educación cívica.

Es un programa que está funcionando muy bien.

– ¿Qué tienen previsto para este año?
– Para este año hay programadas más de 150 capacitaciones, son muchísimas. También hay dos concursos de ensayos: Federalismo argentino a 200 años de la Independencia; y el que hace alusión a los 20 años del Centro Núñez, que se llama La educación judicial en Argentina. Es abierto a toda la comunidad, los ensayistas tienen que tener título de grado o terciario para participar y hay tiempo hasta el 15 de abril para presentar el trabajo; habrá una comisión de admisibilidad que revisará la parte formal y después pasará a la comisión que los evaluará.

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