«Palomero» no tenía relación laboral con agencia de turismo

Se negó la existencia de relación laboral entre un “picaboy” o “palomero” (asistente de cacería) y la empresa de turismo que recibe a turistas extranjeros que llegan a cazar palomas, al verificarse que era el propio turista el que fijaba el estipendio como también la modalidad y duración de la jornada de trabajo, sin estar sujeto a órdenes de terceras personas, desapareciendo así la subordinación jurídica, técnica y económica.
La controversia fue protagonizada por Carlos Alberto Moyano, quien asistía a los turistas cazadores durante toda su estadía; éste denunció que dicha tarea la realizaba en relación de dependencia de Alejandro Hayes Coni, Ezequiel Hayes Coni y de la firma “H. & H. Outfitters”, los que negaron tal circunstancia y mencionaron que se trata de una prestación acordada entre el accionante y el turista.

La Sala 7ª laboral de Córdoba, integrada por Arturo Bornancini, señaló que “se desprende de manera indubitable que las propinas que percibía el actor eran abonadas directamente por los extranjeros a quienes asistía” y que éstas “sólo eran percibidas si prestaba el servicio, única y exclusivamente”, siendo “el único estipendio dinerario que cobraba como contraprestación de sus servicios”, habiendo sido “pactadas con el extranjero que requería su servicio, con lo cual se desvirtúa en forma clara y concreta que hubiese existido un pacto de remuneraciones con los demandados”.

Reconocimiento

Se precisó que “el actor reconoce que era él quien establecía con el extranjero el horario de la cacería, el recorrido a seguir, los lugares a apostarse, instruyéndolo, además, sobre todas las cuestiones que hacen al arte de cazar, y por lo tanto, ello en buen romance significa que fijaba a su arbitrio aspectos esenciales relacionados con esa labor de ‘picaboy”.
“Es decir que no existía la intervención ni estaba sujeto a órdenes de terceras personas al respecto, excepto, claro está, del propio extranjero; y tan es así que este último era la única persona que podía autorizarlo a realizar disparos o participar en la cacería”, se subrayó.

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