Martínez de Giorgi quedó a cargo del juzgado de Bonadio

El magistrado será el juez subrogante hasta que se nombre a un titular.  Estará al frente al menos un año

El juez Marcelo Martínez De Giorgi quedó al frente del Juzgado Federal N° 11, vacante tras el fallecimiento de Claudio Bonadio, según lo determinó el sorteo realizado ayer a través de un bolillero. El magistrado estará a cargo hasta tanto se abra el concurso para nombrar al titular. 

En principio eran 10 los candidatos a reemplazar a Bonadio, pero tres se excusaron: María Servini, Luis Rodríguez y Daniel Rafecas.

 Martínez De Giorgi también fue seleccionado cuando tocó subrogar el juzgado que dejó vacante, con su renuncia, Norberto Oyarbide, a comienzos de la gestión de Mauricio Macri. Y estuvo al frente del juzgado federal 2, como subrogante, durante más de cuatro años, hasta que se definió quien sería su titular. Antes, había sido secretario en la Sala II de la Cámara Federal.

En su juzgado, el 8, De Giorgi tiene la causa por los sobornos que habría pagado Odebrecht para el soterramiento del ferrocarril Sarmiento. Allí había dictado procesamientos para el ex ministro Julio De Vido y otros funcionarios y la falta de mérito para empresarios, pero la Cámara Federal anuló esa decisión. En su despacho también tramitó el expediente por la Fundación de la Madres de Plaza de Mayo, que derivó en el procesamiento de la titular de la asociación, Hebe de Bonafini; de De Vido y de los hermanos Pablo y Sergio Schoklender, entre otros. A su cargo también tiene, por ejemplo, la investigación que se abrió por los presuntos documentos de inteligencia encontrados en la casa de Cristina Fernández en el Calafate, o el caso de los Parque Eólicos, una denuncia que salpica a la familia de Mauricio Macri.

 La subrogancia, en principio, es por un año y para el juez sorteado, le corresponderá un 30% más de remuneración.

 

Las causas de Bonadio

 El caso de los cuadernos de las coimas fue el mayor expediente en materia de corrupción que tuvo el juzgado de Bonadio en el último tiempo, pero la mayoría de la causa fue elevada a juicio oral.

Allí también se investiga la llamada “Operación Puf”, el expediente que se abrió para esclarecer si un grupo de detenidos kirchneristas quiso complotar contra el expediente de los cuadernos. La denuncia la hizo la diputada Elisa Carrió y se presentó el fiscal Carlos Stornelli como querellante, justo cuando nacía la causa D’Alessio, en Dolores.

Otra de las causas que se encuentran en el juzgado federal 11 es la causa por lavado de dinero por las cuentas que tenía Alberto Nisman en Estados Unidos, y que estaba a nombre de su madre, Sara Garfunkel, su hermana Sandra y el técnico informático Diego Lagomarsino, hoy procesado como partícipe necesario del homicidio del fiscal de la UFI-AMIA.

Martínez De Giorgi también tendrá que definir la situación de medio centenar de ex intendentes que habían sido imputados en los Programas Municipales de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos y una denuncia para saber si existió delito en la compra de un hotel boutique en Mendoza para el monotributista Alejandro Vandenbroele, en el marco del acuerdo de arrepentimiento que firmó en la causa Ciccone.

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