La «Mona Card» y los grupos de afinidad

Hace poco tiempo la prensa especializada daba la noticia que el popular cantante Carlitos “La Mona” Jiménez pondría su nombre e imagen a una tarjeta de crédito especial para los seguidores del género musical cuartetero. Dicho plástico se halla ideado con el declarado propósito de constituir un "grupo de afinidad", con las miles de personas que se movilizan por fin de semana en torno a los recitales y/o bailes del artista en cuestión.
La palabra afinidad expresa la tendencia que induce a los hombres a agruparse sobre la base de una analogía en los gustos, de una similitud de temperamento o de compatibilidad en las ideas. En el ámbito económico, las agrupaciones de afinidad resultan un método de categorización de usuarios con similares necesidades de consumo, utilizándose para poder particularizar una determinada oferta, lo más a la medida posibles de los gustos de un colectivo determinado.

Es así que clubes de fútbol como San Lorenzo de Almagro o determinadas universidades o facultades tienen sus propios plásticos y, a través de ellos, accesos a descuentos, ofertas o servicios exclusivos que tienen que ver con sus necesidades como categoría consumidora diferenciada y con identidad propia.
Con esto se aspira a lograr un alto nivel de fidelización y satisfacción en los integrantes de tales grupos de consumo, merced al diseño de una posibilidad de acceso financiado, a una disponibilidad de bienes o servicios de calidad y a la medida de sus preferencias.

A nivel jurídico, esto supone resguardos a nivel de registro de las marcas que vayan a identificarlo, de proteger la imagen y perfil que ha de tener el grupo, a implementar medidas de resguardo de la intimidad y normas que aseguren el tratamiento adecuado de los datos personales de los componentes del grupo de afinidad.
La importancia de generar grupos de interés, a los efectos de poder ofrecer una propuesta superadora en un rubro o rubros determinados, así como su capacidad para fidelizar a una clientela de gustos homogéneos, se halla fuera de discusión en el presente.

Lo cual lleva a preguntarnos por qué en esta Córdoba nuestra, con tanto sentido de pertenencia a clubes, instituciones educativas, asociaciones de carácter recreativo o social, se halla tan poco explotado.
En este punto, debe remarcarse lo tantas veces dicho y que resulta por otra parte obvio y evidente: no podemos ser una economía desarrollada, sin un pensamiento de gestión económica, a todo nivel (gerencial, jurídico, de valoración de riesgos y meditación de nichos de oportunidades) acorde a los tiempos.

Nuevas Medidas de Aislamiento/Noviembre

Por supuesto que resulta motivo de orgullo para muchos cordobeses dirigir una empresa que fundaron sus abuelos y acrecentaron sus padres, pero si dejan como materia pendiente el no adecuarse a las nuevas formas económicas que impone el presente, existe el riesgo cierto que nada tengan para heredarle a sus hijos.

(*) Abogado.
Doctor en Ciencias Jurídicas.

(**) Agente de la Propiedad Industrial.
Castelli & Asociados

Artículos destacados