“La justicia tiene que dar explicaciones de lo que hizo y de lo que dejó de hacer”

El ex policía Jamil Yabour se declaró inocente y apuntó hacia el Poder Judicial. Dijo que cumplían directivas de los juzgados federales. Acusó a Garzón de Lascano de no profundizar la investigación y averiguar qué hicieron los jueces de aquella época.

Más de una hora fue el tiempo que duró la declaración del ex policía de la D 2 , Yamil Jabour,  quien ayer se declaró inocente de los nueve asesinatos de los que se lo acusa en el tercer juicio  por delitos de lesa humanidad que comenzó el viernes en Córdoba.

Jabour dijo que fue un simple secretario sumariante del Departamento de Informaciones de la Policía (D2) en la época que ocurrieron los hechos y trasladó toda la responsabilidad a la justicia federal que actuó en los años de plomo.

Así, criticó  a la jueza federal  Cristina Garzón de Lascano, a quien acusó de no profundizar la investigación y averiguar qué magistrados intervinieron en las causas que a él se le achacan.

“ La D 2 funcionaba de manera orgánica, bajo un régimen disciplinario  (…) los sumarios se hacían bajo directivas de los juzgados federales ”, apuntó el ex policía.

El acusado fue más allá y en otro tramo de su declaración mencionó al actual presidente de la Cámara Federalde Córdoba,  Luis Rueda, quien, según dijo, como escribiente  había «ordenado» que los detenidos fueran interrogados con los ojos vendados  y  esposados.

“Por orden del doctor Rueda todos los detenidos que concurrían a sede judicial  a fin de recepcionárseles una  declaración indagatoria debían ser trasladados por personal policial que los custodiaba en forma permanente y debían permanecer esposados y con los ojos vendados, ésa era la directiva del juzgado Federal Nº 2 y así se cumplía cuando llevaba a los detenidos”, aseguró.

Más adelante, Jabour -quien se encargó de leer detenidamente el auto acusatorio para defenderse- recalcó que lo ocurrido durante el terrorismo de Estado sucedió porque la Justicia Federal no hizo nada para detenerlo.  “La Justicia es la que tiene que dar explicaciones de lo que hizo y de lo que dejó de hacer”, subrayó.

No más preguntas
Si bien al comenzar a declarar el acusado se mostró dipuesto a responder las preguntas que le formularan las partes, ello no ocurrió. Apenas comenzó a interrogarlo el abogado querellante, Claudio Orosz, se negó  a continuar hablando.

Además de Jabour, también declaró  Luis David Merlo, quien dijo que  cuando trabajaba en la D2  era ayudante de guardia y pudo ver cómo llegaban los detenidos. Según el acusado, los presos “estaban bien” pero por cuestiones de seguridad estaban esposados. Para defenderse dijo que en esa época –ni por su edad, ni por su rango- tenía margen de decisión sobre lo que acontecía en esa dependencia policial.

La audiencia pasó para el martes, día en que el tribunal continuará escuchando al resto de los imputados.

Desmentida
“Nunca pertenecí al juzgado federal Nº 1”

El camarista Luis Rueda salió  a desmentir enfáticamente las acusaciones vertidas durante la audiencia de ayer por el “ex D2”  Yamil Jabour, quien lo mencionó como quien daba la orden de trasladar a los detenidos para interrogarlos, vendados y esposados.

Según explicó Rueda, en 1978 él se desempeñaba en la secretaría penal como “pinche” y en noviembre del 79 y del ’80 fue secretario penal del juzgado. “Cuatro años después de los hechos que se están juzgando”, sostuvo.

Además, señaló que él nunca perteneció al Juzgado Federal N°1, donde ocurrieron los hechos  que hoy se ventilan en el juicio oral.

Menéndez se fue a Tucumán: hoy habrá alegatos y mañana sentencia

Cerca del mediodía de ayer, Luciano Benjamín Menéndezdejó la sala de audiencias Agustín Díaz Bialet para viajar a la provincia de Tucumán, donde desde febrero se sustancia otro juicio que lo tiene como principal imputado.

El ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército fue trasladado un día antes de lo previsto para escuchar allí la última parte de los alegatos del debate oral y prepararse para la sentencia del jueves.

Al retirarse de la sala, Menéndez se despidió del resto de los imputados con un gesto de cortesía. El acusado César Osvaldo Quiroga se puso de pie y lo mismo hizo el gendarme José San Julián, quien usa bastón. De ser condenado a perpetua, Menéndez afrontará su cuarta condena, la segunda en suelo tucumano.  Esta vez, cuando escuche el fallo no estará  junto a Antonio Domingo Bussi, quien fue apartado por razones de salud.

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