La defensa de los rugbiers denunció a la fiscal del caso

El defensor de los ocho rugbiers detenidos por el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell denunció por privación ilegítima de la libertad, falsedad de instrumento público e incumplimiento de los deberes de funcionario público a la fiscal de la causa, Verónica Zamboni, y pidió la nulidad de una testimonial, de una rueda de reconocimiento y de las indagatorias.
El abogado Hugo Tomei presentó la denuncia al finalizar la audiencia con el juez de Garantías David Mancinelli en la ciudad balnearia. Tras recepcionar el escrito, el magistrado remitió una copia a la fiscalía general de Dolores, a cargo de Diego Escoda, para que se investigue si efectivamente se cometió algún delito.

El defensor planteó que al momento de las indagatorias de los rugbiers el día posterior al crimen de Fernando hubo irregularidades «por falta de comunicación a los imputados» de los hechos por los que eran acusados, y las actas, incorporadas en el segundo cuerpo del expediente, «no reflejaron la realidad» de lo ocurrido.
La defensa, tal como adelantó en la audiencia que se realizó en la planta baja del Juzgado de Garantías, puso en duda la validez de las indagatorias a partir de la «corta duración» de entre 1 y 5 minutos de cada una de ellas, según consta en las actas incorporadas a la causa, y en ese senti-
do consideró que las detenciones se basan en «elementos nulos».
Por parte de la querella, Fabián Améndola aseguró que estas denuncias, que deberán ser investigadas por un fiscal designado puntualmente, no tienen ningún sustento.

Luego de dos horas y media, uno de los jóvenes acusados, habló y dijo una única frase: “No quisimos matarlo”. Fue Matías Benicelli, acusado de ser partícipe necesario del crimen. En tanto, Tomei hizo responsable a la prensa «por una presión que los acusados no soportan» y pidió que se les dé «prisión domiciliaria».

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