La anestesista culpó al endoscopista por la muerte de Pérez Volpin

Nélida Puente aseguró que la legisladora tenía «el tórax y el abdomen hinchados como un tonel” y no llegó a intubarla. Esperan que declaren 58 testigos

El juicio por la muerte de la periodista Débora Pérez Volpin comenzó ayer con un endoscopista y una anestesista como principales acusados.
Después del rechazo a la concesión de la suspensión del proceso a prueba -solicitada oportunamente por la defensa de los imputados- el juicio se inició en el Salón de Derechos Humanos de la Corte Suprema, en la planta baja del Palacio de Tribunales.
La primera en prestar declaración fue la anestesista Nélida Puente, quien endilgó toda la responsabilidad al endoscopista Diego Bialolenkier. Según dijo, fue ella misma quien se percató en un momento del procedimiento de que «el tórax y el abdomen» de la periodista estaban «hinchados como un tonel». “Lo que puedo decir es que le estaba dando anestesia a una persona en un estudio de endoscopia y que lo único que ingresó en el cuerpo fue el endoscopio”, se defendió. Y agregó: “Pensé que la legisladora había tenido una reacción alérgica y no llegué a intubarla”.
“El agujero lo provocó el endoscopio. Yo no voy a decir si la mató o no el endoscopio: lo que digo es que el único procedimiento que recibió una paciente sana es que ingresó un endoscopio”, declaró Puente.
También dio detalles sobre cómo fueron los momentos trágicos. «Fue todo inmediato, un flash, rápido. Lo único que quise fue salvarle la vida, cosa que no pude», afirmó.
«Estaba toda desfigurada, llena de sangre. Quise sacar el endoscopio, pero no encontré el orificio con las cuerdas vocales. La anatomía estaba deformada», concluyó sobre los últimos minutos de vida de la periodista.
Después de la declaración de Puente habló el endoscopista quien aseguró que es inocente. «Estoy convencido de mi inocencia, no pude haber causado nada de lo que pasó. Soy inocente, luego voy a hablar», fue todo lo que se expuso en la sala. Posteriormente comparecieron los integrantes del Cuerpo Médico Forense, dependiente del Máximo Tribunal, que intervinieron en los peritajes ordenados en la investigación, quienes confirmaron que el estudio de anatomía patológica que le hicieron al cadáver determinó que hubo una lesión, a cinco centímetros del hueso hioides.

El juicio está a cargo del juez Javier Anzoátegui, y se desarrollará durante las dos semanas de feria judicial, que se habilitó para tratar la causa. El debate iba a comenzar el 10 de junio pasado, pero se suspendió a raíz de recursos pendientes que finalmente fueron rechazados .
La acusación está a cargo del abogado de la familia de la periodista, Diego Pirota, y la fiscal de juicio María Luz Castagni.
Pérez Volpin murió el 6 de febrero del año pasado mientras le realizaban una endoscopía en el Sanatorio de la Trinidad del barrio porteño de Palermo. Bialolenkier y Puente, están procesados por homicidio culposo, delito por el que se prevé una pena máxima de cinco años de prisión y de hasta 10 de inhabilitación profesional. Está previsto que a partir del 29 de julio los imputados digan sus últimas palabras y el Tribunal dicte su veredicto.
El abogado de la familia, Diego Pirota, anticipó que cuando finalice el juicio buscarán que la Justicia «investigue la actuación de las autoridades del Sanatorio La Trinidad de Palermo para determinar el encubrimiento de la muerte».

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