Galíndez: jueces admiten que la pena es «excesiva» e «injusta»

Con un mensaje crítico hacia los poderes político y legislativo, la Cámara 2ª del Crimen de Río Cuarto dio a conocer ayer los fundamentos de la polémica condena que impuso una pena de ocho años a Mariela Galíndez, la mujer acusada de atropellar y dar muerte a un ladrón que minutos antes le había robado unas prendas de vestir.
Los camaristas Oscar Alberto Testa, Carlos González Castellanos y el juez de Control José Varela admitieron que el castigo aplicado a la acusada es “excesivo (…) e injusto por desproporcionada en relación al delito cometido”. No obstante, advirtieron que está ajustado a derecho y no sobrepasa el mínimo previsto por el Código Penal para los casos de homicidio simple.
“En el sistema republicano de gobierno debemos resolver los casos sometidos a nuestro conocimiento en función de las herramientas que el poder constituyente y el legislativo nos proporcionan”, remarcaron los jueces, quienes a su vez instaron al poder político a que se trate el Proyecto de Reforma y Actualización Integral del Código Penal y se incorpore, por ejemplo, la figura de imputabilidad disminuída.

Responsabilidad

Con respecto a la responsabilidad que le cupo a Galíndez, el tribunal descartó que la muerte del ladrón Fernando Quiroga haya sido accidental, como intentó demostrar la defensa.
Con base en las pericias técnicos, los jueces concluyeron que la mujer impactó al hombre desde atrás, en una calle estrecha, sin disminuir la velocidad de su auto, hasta alcanzar los 55 a 70 kms por hora. En ese marco, se descartó que haya intentado evitar atropellar a su víctima, al tiempo que se desechó la posibilidad de que la bicicleta detuviera su marcha por haberse trabado con las prendas que el ladrón había sustraído.
Los magistrados concluyeron, asimismo, que la acusada sabía manejar perfectamente y que si no tenía carné de conducir era por una mera “irresponsabilidad cívica”.

Conducta

Por las pericias médicas se demostró que la imputada comprendía la criminalidad de sus actos. “Sabía lo que hacía, buscó las llaves del auto en el interior de la vivienda, subió, lo puso en marcha, circuló algunas cuadras deteniéndose en las esquinas buscando a su esposo hasta que lo vio a Quiroga y allí giró en dirección de aquél y lo embistió”, concluyó la Cámara.
En otro tramo de la resolución, los jueces tildaron la actitud de Galíndez como “violenta, desproporcionada y tardía”.
“Fue violenta por las razones expuestas, desproporcionada porque la entidad del agravio inferido por quienes promovieron el conflicto no se condice con la respuesta dada por la acusada –que ni siquiera sabía de las lesiones padecidas por su esposo- y tardía porque la respuesta se genera cuando el ladrón ya se encontraba en fuga con su magro botín, fuera de la vista de la acusada, que debió recurrir a su vehículo para darle alcance”, expresaron los jueces.

EN LIBERTAD

El 29 de mayo último, la Cámara 2ª del Crimen de la ciudad de Córdoba condenó a Mariela Galíndez a ocho años de prisión

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