Ex coronel dijo que nunca se enteró de ataques en los traslados a presos

Carlos Daniel Esteban precisó que era habitual que los militares ingresaran al penal y retiraran presos políticos. Menéndez se descompuso y fue trasladado a su domicilio.

El coronel retirado Carlos Daniel Esteban, que cumplió en forma «esporádica» funciones en la Unidad Penitenciaria Nº1 (UP1) durante la última dictadura militar, sostuvo ayer que nunca escuchó que un convoy militar haya sido atacado mientras se trasladaba a los presos políticos.

El testimonio de Esteban fue el primero que se escuchó ayer en el juicio que se sigue contra Jorge Rafael Videla y otros 30 represores y sirvió para echar por tierra los argumentos de los militares, quienes sostienen que los detenidos asesinados perdieron la vida en enfrentamientos por intentos de fuga.

Según dijo el militar retirado y veterano de Guerra de Malvinas, los presos eran trasladados en vehículos militares y los mandos superiores estaban al tanto de estas acciones.

“Cuando hablábamos en el Casino, los oficiales siempre decían que esos vehículos eran inapropiados para trasladar detenidos, no eran blindados y tenían lonas. Ellos tenían miedo, pero yo no me enteré de que hubiera habido ataques a esos vehículos”, explicó.

El testigo -quien se desempeñó en el Regimiento de Infantería Aerotransportado de Córdoba- fue más allá y dijo que si un militar recibía una orden inmoral tenía las medidas reglamentarias para informarlas.

“Puede dar la novedad que está recibiendo la orden impropia y pide autorización para hablar con un jefe superior y si en dos ocasiones se lo niega, puede hablar directamente”, remarcó.

Luego de manifestar que en un par de oportunidades estuvo a cargo del grupo de guardias de apoyo a la seguridad interior del penal, que entonces cumplía Gendarmería Nacional, Esteban se refirió al funcionamiento de la cadena de mando militar y al desempeño de esos cuerpos en la cárcel.

“La orden de traslado de detenidos provenía del Comando de Brigada, el G1 (González Navarro y Poncet). Sin embargo, pudo haber intervenido el G2 que tenía la función de Inteligencia. Ningún jefe de COT daba una orden sin la autorización del Comandante de la Brigada. El Estado Mayor le pedía autorización de traslado de detenidos al Comandante de Brigada y este tornaba operativa la orden”, precisó.

Asimismo remarcó que había una “Comunidad Informativa” que presidía Menéndez, una sección que concentraba toda la información de inteligencia y de las acciones que realizaban.

Identificados
En la misma audiencia, el ex preso político Ernesto Pillalef identificó a los militares imputados Pedro Mones Ruiz y Adolfo Alsina como los represores que “comandaban los grupos de tormentos y torturas” en la UP1 .

“Eran torturas terribles y permanentes que aplicaban estos grupos que comandaban Mones Ruiz y Alsina”, dijo ante el tribunal de enjuiciamiento.

Pillalef resaltó que fue “secuestrado” el 10 de febrero de 1975 en la ciudad de Córdoba y que inmediatamente fue trasladado a dependencias del Departamento de Informaciones Policiales (D2), donde fue torturado y atormentado. Además, relató que intentaron violarlo y que en ese lugar los policías represores “violaban a hombres y mujeres”.

Descompostura
Durante el debate oral, el ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez sufrió una descompostura y por esa razón fue trasladado desde Tribunales Federales hasta su casa de barrio Bajo Palermo, donde desde el 18 de agosto pasado cumple prisión domiciliaria por una afección respiratoria crónica.

Pese a la ausencia de Menéndez, el debate oral continuó en forma normal, ya que el acusado fue representado por su abogado particular Alejandro Cuestas Garzón.

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