«El Tigre» Acosta admitió que hubo detenidos en la ESMA

Por primera vez, el ex capitán de la Armada Jorge “El Tigre” Acosta reconoció que durante la última dictadura militar la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) funcionó como un centro clandestino de detención. “Sin lugar a dudas las hubo”, admitió Acosta cuando se lo consultó acerca de la presencia de detenidos ilegales en la ESMA, por donde se estima pasaron alrededor de 4.000 personas, la mayoría de las cuales fueron asesinadas o siguen desaparecidas.

El represor agregó que este centro clandestino “era un lugar de reunión de detenidos del Grupo de Tareas 3.3”, pero en un intento de enmarcar su procedimiento ilegal aclaró que “toda la actividad operativa en la ESMA se encuadraba en el Plan de Capacidades Internas de la Armada (Placintra)”, impartido por el Comando en Jefe de la fuerza, que dependía de la Junta Militar.

Tras declarar en el juicio oral y público que se sigue en Buenos Aires contra 17 ex oficiales de la Armada, Acosta sorprendió al describir la cadena de mandos de la fuerza y admitió que sus jefes también conocían la presencia de detenidos en ese centro clandestino.

En ese marco, asumió la responsabilidad por las órdenes impartidas a sus subordinados. “Las órdenes son para cumplirlas”, aseguró, y agregó: “Yo soy absolutamente responsable militarmente de todas las órdenes que he impartido. Si un subordinado mío dice Acosta me lo ordenó, yo digo Acosta se lo ordenó”.

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Asimismo y en medio de una declaración por momentos confusa y desordenada (llegó a llamarle al presidente del tribunal “señor comandante”), confesó respecto de los muertos que algunos fueron causados por su accionar militar en la Unidad de Tareas 3.3.2”.

Sin embargo, quien fue uno de los personajes emblemáticos del accionar represivo de la ESMA -el otro es Alfredo Astiz- sorprendió a propios y extraños al asegurar que “la guerra terrorista trotskista de los ‘70 podría desatarse hoy en su tono gramsciano” y, en ese marco, citó declaraciones del cantautor Andrés Calamaro y de la ex detenida desaparecida Graciela Daleo.

“Quiero rendir homenaje a todas las víctimas fatales que se produjeron en nuestro país a partir de 1962”, enmarcando su accionar militar en lo que se conoció internacionalmente como Guerra Fría.

En ese marco, habló de las “víctimas fatales de los desencuentros violentos que tuvimos los argentinos” con consecuencias “que quizás se proyecten hasta ahora”.

Acosta aseguró que no se considera una “víctima” sino un “combatiente”, al igual que los militares que actuaron a sus órdenes, así como “aquellos terroristas que se enfrentaron” con los militares.

A partir de la deshilvanada declaración y su negativa a responder preguntas, la Fiscalía pidió la palabra para señalar algunas contradicciones en su exposición y reclamar la posibilidad de poder interrogarlo, ante lo cual el Tribunal Oral Federal Nº 5 pasó a un cuarto intermedio.

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