El delito de trata, el más difícil de investigar

Según un informe elaborado por la Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas (Ufase), dependiente de la Procuraduría General de la Nación, la trata de personas sigue siendo uno de los delitos más difíciles de investigar en la Argentina.

Entre los principales escollos se menciona la alta complejidad probatoria de este tipo de delitos, centrada en la acreditación del hecho y no tanto en la individualización de los imputados. Ello, a la inversa de lo que ocurre en otros casos, como los secuestros extorsivos, donde la dificultad gira en la individualización de los autores del hecho. En números, la Ufase indicó que de los casos de trata investigados durante 2009, fueron identificados 61% de los autores.

El estudio refleja , asimismo, que las víctimas de trata son reacias a denunciar la situación que atraviesan. Precisamente, la investigación menciona que las denuncias de particulares – que para otros casos constituyen casi la única forma de inicio (como en los delitos contra la propiedad)- en los supuestos de trata no llegan al 30 por ciento.

Poca infraestructura
La Ufase admitió que la instrucción del delito de trata también presenta dificultades relacionadas con actos procesales de importancia.

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Así, se mencionan las carencias de infraestructura de numerosos juzgados del interior del país para recibir las declaraciones de las víctimas, especialmente cuando se trata de menores.

Si bien la norma impone (para los menores de 16 años y para algunos supuestos del artículo 350 ter), que el acto sea llevado a cabo en un gabinete acondicionado con implementos adecuados a la edad y etapa evolutiva del menor y que pueda seguirse desde el exterior a través de un vidrio espejado, micrófono, equipo de video u otros medios técnicos, estas condiciones están disponibles en pocas provincias del interior del país, remarca el estudio.

Problemas de competencia
La interrelación entre investigaciones federales y locales es el otro gran problema al que se enfrentan quienes deben investigar la trata. Hay que recordar que la instrucción de este tipo de delitos corresponde a la Justicia federal.

Ahora, la concreción de la actividad de explotación, a su vez, se encuentra comprendida en otras figuras penales (reducción a servidumbre, promoción y facilitación de la prostitución) y para estos casos, la competencia corresponde a las jurisdicciones criminales locales. La simple administración o regenteo de casas de tolerancia, si no constituye un delito más grave, corresponde a la Justicia correccional.

Todo ello puede significar que una investigación iniciada en primer lugar como un supuesto de reducción a servidumbre, o promoción y facilitación de la prostitución, derive luego en un supuesto de trata de personas, o a la inversa.

Explotación laboral
De acuerdo con la Ufase, la trata con fines de explotación laboral en talleres textiles es una de las modalidades de trata más complejas desde la perspectiva de la instrucción judicial: es muy difícil de detectar y acreditar, incluso en la propia etapa de explotación, dado que se produce en inmuebles particulares sin acceso al público.

Al respecto, el informe indica que la trata es un hecho que, en general, se detecta en el lugar de explotación y la detección del ilícito que parte de ese lugar debe profundizar la investigación en dirección a las etapas previas que integran el delito (captación y transporte o traslado).

Características<br

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