«Despapelizar», el gran desafío del Poder Judicial

A cinco años de iniciada la informatización en el Poder Judicial cordobés, la consigna ahora es avanzar este año en lo que significará -una vez puesto en práctica- la “despapelización” del sistema judicial, puntualmente e incialmente en los juzgados de Ejecución Fiscal de la Capital, donde ingresan un promedio de 200 mil causas anuales.
La digitalización completa de los expedientes es parte de un plan más ambicioso, que prevé asimismo ampliar las herramientas y beneficios que brinda hoy el Sistema de Administración de Causas (SAC) en todos los fueros locales y, a la vez, replicar la primera fase del SAC en el interior provincial.
El programa de informatización es uno de los ejes sobre los cuales viene trabajando desde hace cinco años el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ) y tiene como fin último agilizar los tiempos procesales, decongestionar las barandillas, reducir sensiblemente la cantidad de papel que se utiliza en los tribunales optimizando -a su vez- la problemática de espacio que padecen todos los edificios, hoy abarrotados de expedientes.

Según anticipó a Comercio y Justicia, el vocal del Tribunal Superior de Juticia, Armando Andruet, los juzgados de Ejecución Fiscal de la Capital serán los primeros en dejar atrás el papel y digitalizar la totalidad de sus expedientes. En rigor, en una primera etapa se informatizarán sólo las causas que no tienen contraparte, pero que son el 90 por ciento de las que tiene por resolver el fuero, mientras que en el otro 10 por ciento de los casos (con contraparte) el abogado podrá elegir adherirse o no al expediente “virtual”. Una vez probada la experiencia, se trasladará al resto de los tribunales y fueros, tanto de Capital como del interior.

Segundo paso

La informatización de la Justicia cordobesa arrancó en 2004, cuando se puso en práctica el SAC. Actualmente, este sistema está funcionando en todos los fueros de la Capital, excepto en los tribunales de Familia y Contencioso-administrativo, pero con una reducida cantidad de información puesta a disposición de los usuarios.
A partir de ahora, y para mejorar esta herramienta, la intención del TSJ es dotar a cada abogado de una clave de identificación personal para que con ella puedan acceder a prácticamente la totalidad de los expedientes que están tramitando. Hoy, un letrado que ingresa al SAC sólo puede conocer cuál es la carátula de la causa, su fecha de inicio, su estado (si está en casillero o el expediente fue prestado), pero no tiene ninguna posibilidad de interiorizarse, por ejemplo, respecto del contenido del último decreto dictado por el magistrado.
Para avanzar en esta segunda etapa, el Alto Cuerpo confeccionó una base de datos de los profesionales letrados y aguarda la firma de un convenio de adhesión que envió hace cuatro meses -y se encuentra demorado- en el Colegio Abogados de Córdoba.

De no mediar inconvenientes, antes de finalizar el año próximo se podría implementar la segunda fase del SAC en los juzgados civiles de la Capital, donde se concentran entre el 50 y el 60 por ciento de las causas del Poder Judicial cordobés. Tal como ha venido sucediendo, una vez probado el programa se replicará en el resto de los fueros.
El plan de informatización incluye a los tribunales del interior provincial. Se estima que en dos meses estará disponible la primera versión del SAC multifuero en las sedes judiciales de Carlos Paz y Río Tercero y antes de fin de año también se ha

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