Canadá evalúa que el alquiler de vientres tenga un “pago”

INCONDUCTA. La jueza interviniente reprochó la actitud de la empresa para con la trabajadora.

El altruismo podría dejar de ser la única motivación permitida en esa nación para la maternidad subrogada. La iniciativa prevé un esquema de reembolsos y compensaciones económicas para las
mujeres gestantes

Este año, la legislación sobre gestación subrogada en Canadá podría modificarse. Hasta ahora, la práctica en el país norteamericano tiene carácter altruista, ya que la ley en la materia vigente desde marzo de 2004 estipula que está prohibido el pago de un salario a la madre portadora, así como la intermediación y la publicidad con fines de lucro, y establece una pena máxima de 10 años de prisión.
Sin embargo, sobre el final del año pasado el Ministerio de Salud de Canadá presentó un reglamento para ejemplificar los gastos que las gestantes podrían solicitar como reembolso.
Así, aunque la remuneración está prohibida, la iniciativa prevé que las mujeres que se ofrecen como voluntarias podrán reclamar que se les les reintegren las sumas que hayan gastado durante el embarazo.
La reglamentación hace referencia a “gastos aceptables” y, de ser aprobada, cada caso será distinto, de acuerdo a lo que hayan pactado las partes.
Entre otras medidas, el proyecto propone que la madre portadora pueda pedir reembolso por gastos de transporte, jurídicos y por ropa de maternidad, entre otros.
La reglamentación de la modificación legislativa entrará en vigor una vez que se le hagan los ajustes de rigor a la normativa, tras el período de consultas públicas que concluyó la semana pasada.
Precisar qué tipo de gastos podrán ser devueltos es un reclamo de distintos actores políticos y sociales.

En tanto, la posibilidad de que las mujeres que alquilen sus vientres reciban un monto económico por llevar a cabo la práctica y autorizar la compra y venta de esperma y óvulos (algo que prohíbe la ley canadiense pero está autorizado en otros países) generó opiniones discordantes. Justin Trudeau, el primer ministro canadiense, abordó el tema en Ottawa en abril del año pasado pasado. “Es una reflexión que debemos tener como sociedad. Es un tema que sin duda generará grandes emociones y opiniones fuertes y, como Gobierno, respetaremos, escucharemos y trataremos de encontrar la mejor manera de avanzar”, sostuvo.
Poco después, el diputado oficialista Anthony Housefather propuso ante el Parlamento una modificación legislativa para despenalizar el pago a las subrogantes.
“La gente no tendría que ir a la cárcel por pagarle a una madre portadora”, declaró el legislador.
En esa línea, expresó que no tendría que haber problemas si una mujer decide participar en esas práctica con fines económicos. “Debería tener el derecho de tomar su propia decisión”, añadió. Asimismo, al referirse a la venta de óvulos, manifestó que no hay que caer en el error de establecer una comparación con riñones u otros órganos, dado el número de gametos que tiene una mujer a lo largo de su vida.
La iniciativa de Housefather provocó distintas reacciones, incluso dentro de su partido.
Patty Hajdu, la ministra de Trabajo, apuntó a los los riesgos para las personas con dificultades económicas. Diputados de otras fuerzas políticas partidos también manifestaron críticas al plan, pero es previsible que la votación en el Parlamento obedezca a posiciones individuales y no a líneas partidistas.
La Asociación por los derechos de las Mujeres de Quebec ya tomó una postura al respecto. Valoró que un embarazo “patrocinado” no debe ser trivializado al hacer mención de las libertades sobre los cuerpos de las mujeres. “No podemos tolerar ningún discurso o práctica que considere a las mujeres como incubadoras diseñadas para asegurar la descendencia de los privilegiados”, destacó el grupo. Por su parte, el Consejo de la Condición de la Mujer tiene una opinión similar.

Otras voces estiman que la concreción de la idea de Housefather lograría una “normalización” de la práctica fuera de motivos altruistas y recuerdan que muchos canadienses recurren a la gestación subrogada a cambio de dinero dentro y fuera del país, pese a que Estadísticas Canadá, la agencia federal que recopila datos oficiales, no cuenta con registros al respecto.
No existe hasta el momento una fecha estipulada para que la iniciativa de Housefather pase a votación y, en caso de obtener el apoyo necesario en el Parlamento, sea enviada al Senado.

Monto del salario

Además del reembolso de los gastos que le insuma gestar al bebé de otra persona, la mujer que alquila su vientre podrá solicitar que sea cubierta la parte de su salario que haya dejado de percibir por asuntos vinculados con el embarazo.
Para ello, deberá presentar las facturas, los comprobantes de pago salarial y el informe de un médico.

Artículos destacados