Autorizan a viajar al exterior a dos niñas, pese a la negativa del padre

El magistrado tuvo en cuenta que no tiene contacto con sus hijas y que sería “injusto” hacer pesar sobre ellas “la actitud desinteresada de su progenitor”

La justicia santafesina le extendió una autorización por tres años a una mujer para viajar con sus dos hijas al exterior, debido al desinterés del padre de las niñas por llegar a un acuerdo.
El titular del juzgado Alejandro Azvalinsky fundó su decisión en los antecedentes de la causa , que mostraban que la madre inició varios juicios declarativos con la intención de obtener el permiso y el padre de las menores, con quien no tienen casi contacto, no se presentó nunca a oponerse al pedido, a pesar de estar notificado, y se negó a prestar su consentimiento de manera sistemática.

El magistrado explicó que el nuevo código introdujo modificaciones con relación al ejercicio de la responsabilidad parental, como la “autonomía personal progresiva” de los niños que impacta fuertemente en el escenario familiar, dirigida a posibilitar a los hijos el ejercicio de sus derechos en forma cada vez más autónoma y personal. En esa línea, Azvalinsky agregó que se necesita el consentimiento de ambos progenitores para lograr la autorización para salir de la República pero si uno de los dos no da su autorización o media imposibilidad de prestarlo, debe resolver el juez teniendo en miras el interés familiar.
“La exigencia para la progenitora de tener que promover expedientes de Venia Judicial para todos y cada uno de los viajes que desee emprender con sus hijas, ante la imposibilidad de conseguir que el padre de las mismas les otorgue autorización, resulta, a la vista de los antecedentes del caso, un desgaste personal ­en tiempo y dinero que bien podría invertir en favor de sus hijas”, sostuvo en el fallo.
Las niñas declararon que no tenían relación con su papá y que estaban “entusiasmadas” con realizar un viaje a Disney con su mamá. El juez consideró que sería injusto hacer pesar sobre ellas la actitud desinteresada de su progenitor y resolvió darle la autorización para viajar.
También expresaron que el demandado no las llamaba para fechas como Navidad o los cumpleaños, no les pregunta sobre sus estudios y no sabían donde vivía porque “no se veían nunca”.

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