Aplican nueva normativa sobre calumnias e injurias

Aplicando por primera vez la nueva legislación que derogó las figuras penales de calumnias e injurias, la Sala VI de la Cámara del Crimen de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sobreseyó a una periodista que había sido querellada a raíz de un artículo publicado en una revista que dirigía.

La sentencia del tribunal porteño recayó en favor de Guillermina Fossati, editora de Edición I, quien fue intimada por el empresario Alejandro Bulgheroni tras una investigación sobre su persona, publicada en marzo de 2006.

Para los magistrados, la conducta de Fossati no configuró una acción típica, a la luz de la nueva legislación que rige en la materia.

En su resolución, los camaristas Marcelo Lucini y Mario Filozof recordaron que la nueva ley excluye del delito tanto "las expresiones referidas a asuntos de interés público" como los "calificativos lesivos del honor cuando guardasen relación con un asunto de interés público".

Demandas

La causa se inició con motivo de la publicación de un artículo en el cual la autora acusó al empresario de iniciar “millonarias e inverosímiles demandas en contra del Estado Nacional para apalancar geométricamente sus resultados en beneficio propio", según se consignó en la sentencia. Asimismo, en la nota se vinculó a Bulgheroni con la logia Propaganda Due (P-2), con la dictadura militar y se lo asoció con diversos casos de contaminación del medio ambiente, envenenamiento y muerte de habitantes de las Provincias de Chubut y Santa Cruz, supuestamente registrados como consecuencia de yacimientos petrolíferos en la zona, explicó el fallo de la Cámara.

Nuevas Medidas de Aislamiento/Noviembre

Pese a que el querellante no se desempeñaba como funcionario público al tiempo de la publicación del artículo -ni ejerce actualmente cargos de esa índole- los jueces sostuvieron en lo tocante a las demandas contra la administración estatal, las denuncias por contaminación y su presunta relación con la dictadura militar que todas resultaban actividades que constituían, en sí mismas, asuntos de interés público. En esa dirección, Lucini y Filozof enfatizaron que cabía equiparar a la “figura pública” con la de “funcionario estatal”.

Investigación
Los camaristas invocaron jurisprudencia emanada de la Corte Suprema en cuanto a que "la investigación periodística sobre los asuntos públicos desempeñan un rol importante en la transparencia que exige un sistema republicano".

Paralelamente, los jueces estimaron que "el excesivo rigor y la intolerancia del error llevarían a la autocensura, lo que privaría a la ciudadanía de información imprescindible para tomar decisiones sobre sus representantes" y, en esa inteligencia, sobreseyeron a la periodista Guillermina Fossati.

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