Uruguay venció y festejó sus quince en el Monumental

Por Carlos Alfredo Barrionuevo / cbarrionuevo@comercioyjusticia.info

Uruguay superó sin problemas por 3 a 0 a Paraguay, ganó la Copa América y se convirtió en el máximo vencedor de la competición continental, con quince conquistas. Los orientales tuvieron un comienzo arrollador, convirtieron un gol a los 11 -Suárez- y, aun disminuyendo un poco el ritmo, controlaron el juego hasta el final. Forlán -quien volvió a convertir después de varios meses- condujo un equipo bien estructurado, que demostró que el excelente cuarto puesto en el Mundial de Sudáfrica no había sido casualidad. Ante un conjunto sin fisuras en ninguna de sus líneas, Paraguay no tuvo chances y revivió -de cierta manera-  la imagen de Argentina en el Mundial de 1990, cuando ésta llegó a la final gracias a las proezas de su arquero.

Tras un flojo comienzo en el torneo -al igual que Argentina, Brasil y Paraguay no pudo vencer sus primeros dos partidos- la celeste olímpica encontró su mejor funcionamiento y marcó su superioridad ante Perú y Paraguay. Antes, contra Argentina -empate en 120 minutos- mostró un esquema inteligente, con Suárez provocando -en términos puramente futbolísticos- a los mediocampistas y defensores argentinos para que le cometieran faltas, las cuales eran ejecutadas con maestría por  Forlán y tuvieron a maltraer a una defensa argentina petiza. y poco coordinada.

El sábado, Perú se quedó con untercer puesto que coronó un trabajo inteligente de su entrenador.

Goleó a Venezuela con tres tantos de Paolo Guerrero, quien -con cinco goles- se convirtió en el goleador de esta copa.

Venezuela, cuarto colocado, fue -sin lugar a dudas- el seleccionado que más evolucionó en estos últimos años. A sus individualidades les agregó un concepto de juego y -sobre todo- una inédita mentalidad ganadora. Justamente esa nueva actitud le jugó -a veces- en contra a la Vinotinto y la llevó a confundir garra con violencia y sufir expulsiones en momentos clave.

Por hablar de violencia, ésta no tuvo apariciones notorias durante el certamen, afortunadamente.

Termina la Copa América y ya aparecen en el horzionte las eliminatorias  mundialistas, ante los mismos adversarios -menos Brasil, ya clasificado por ser organizador-. Argentina desperdició la oportunidad de volver a obtener un título importante pero puede aprovechar las enseñanzas dejadas por selecciones que -con menos estrellas- lograron un funcionamiento colectivo que se tradujo en buenos resultados. El primer paso en ese sentido será -precisamente- estar dispuestos a aprender.

¿Seremos capaces de dar ese primer paso?

Artículos destacados