Un millón de contagios y 3.900 millones de personas confinadas

El nuevo coronavirus ya afecta a más de un millón de personas, forzando al confinamiento de media humanidad y poniendo a prueba el sistema económico internacional.
Este virus que surgió oficialmente en diciembre en la ciudad china de Wuhan mató hasta la fecha a más de 50.000 personas, colapsó los sistemas sanitarios de los países más desarrollados del planeta y paralizó aeropuertos, fábricas y comercios, sin que se vislumbre por ahora un final a la crisis.
Las restricciones, imprescindibles para salvar vidas, amenazan además a los más vulnerables, a su acceso a la comida y los cuidados básicos, advirtió la ONU.
Estados Unidos, que teme caer en una depresión económica como la que sufrió hace casi 100 años, anunció que las demandas de subsidio de desempleo aumentaron en nada menos que 6,6 millones la semana pasada. Esa cifra se añade a 3,3 millones de solicitudes la semana anterior.
En España, que ya batió la cifra de 10.000 muertos, el desempleo subió en 300.000 personas en marzo, una cifra histórica.
La principal agencia de respuesta a desastres en Estados Unidos solicitó al Pentágono 100.000 bolsas para cadáveres, y en Francia la policía requisó un almacén en el mercado central de alimentos de París para depositar los ataúdes de los fallecidos, ante la falta de espacio. Sólo en el día de ayer, fallecieron 1.355 personas en Francia, la mayor cifra de muertes en 24 horas registrada en país alguno hasta el momento.
En el cementerio de San Pablo, los entierros ya son «exprés», y los velorios, sin abrazos. Y Brasil no es un país aun sometido al «tsunami» del Covid-19, la peor crisis planetaria desde la II Guerra Mundial, en palabras del secretario general de la ONU.
Más de 3.900 millones de personas, la mitad de la población mundial, ya ha sido invitada u obligada a quedarse en sus hogares para luchar contra la propagación de virus.
Europa tiene más de la mitad de los infectados en todo

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