Trabajo por proyectos, una manera de revertir la apatía de los jóvenes

Advierten que existe un desencuentro entre lo que demandan las empresas y lo que espera de un empleo la generación de entre 18 y 30 años. Especialistas cordobeses buscan prácticas que acorten esa brecha.

De las transformaciones del mundo laboral en el último tiempo, han emergido situaciones que, para los especialistas de recursos humanos, merecen discusiones profundas. Una de ellas es la de los jóvenes y su relación con el trabajo, más precisamente, el desencuentro entre lo que demandan las empresas  y lo que los jóvenes esperan de ellas. Mientras los empleadores los ven apáticos, los jóvenes dicen que se aburren y no sienten desafíos. Una de las prácticas no tradicionales  que asoma con buenos resultados para acortar esa brecha es la de “trabajo por proyectos”.

Para llegar a construir un “modelo de intervención” acorde con las demandas actuales y con sello cordobés, la Consultora Idoneus, encabezada por la psicóloga Andrea Truppia y la contadora María Gomila, junto a la especialista Eugenia Olivera, docente e investigadora en psicología del trabajo de las universidades Nacional y Empresarial Siglo 21, reunirán la semana que viene a empleadores, asesores y analistas de recursos humanos. Bajo la modalidad de desayuno de trabajo y con auspicio de Comercio y Justicia, compartirán y revisarán prácticas actuales en términos de desarrollo de los recursos humanos, de contratación del personal.

“Los empleadores ven a los jóvenes apáticos, desinteresados, inestables, que no se comprometen con la empresa. Pero, ¿qué pasó en los últimos 20 años a nivel de políticas de empleo, estrategias de recursos humanos, como para que los jóvenes tengan esta situación en general?”, plantea Truppia, quien pretende promover con estos encuentros un rol más autocrítico de los profesionales del área.

Por su parte, Gomila describe el actual panorama: “Un curriculum estándar de un jóven tiene una rotación promedio cada dos años y, en lugares puntuales como los call centers, cada ocho meses. Los jóvenes ya no se ven a largo plazo en la misma empresa”.

Por el contrario, los empleadores  “se quejan de que los jóvenes son muy utilitaristas, ven sólo el beneficio, pero hay que revisar históricamente qué pasó. Tal vez se ha fomentado que el vínculo entre el empleado y empleador sea una continua negociación, con fines instrumentales (costos-beneficios) y los jóvenes, aunque no lo hayan experimentado, han visto  esto en sus padres”, explica Truppia.

Desafíos
De lo que parece no haber duda es que hay que abandonar antiguas recetas para encontrar nuevas soluciones que corten el divorcio entre demanda y expectativas en el mercado laboral. Una de las prácticas que está funcionando en esta franja etária  que suele quejarse con frases como  “me aburro, no quiero hacer siempre lo mismo, quiero algo más dinámico, quiero usar la cabeza”, es el desafío de trabajar por proyectos, algo que ya funciona en empresas de ingeniería.

“El trabajo por proyectos marca un inicio y un término que no plantea una carrera, una proyección a largo plazo, pero sí un alto rendimiento en un tiempo determinado, con una participación desde la opinión técnica en la que trabajan en equipo. Un trabajo reconocido desde lo formal y lo remunerativo. El poder hacerlo participar en distintos proyectos, el hacerlos rotar, crecer horizontalmente (sin subir en el nivel jerárquico, pero sí moverse por distintas secciones), puede ser una forma de generar dinamismo. Los jóvenes quieren buenas condiciones de trabajo, desafíos y posibilidad de intervenir y aportar”, concluyó Truppia.

Agenda

– Los jóvenes y su relación con el trabajo
– Fecha 1 de julio, a las 8.30, en La cava de Cafeto (Caseros 88)
– Inscripción: capacitacion@idoneusrh.com.ar
– Actividad gratuita, con cupos

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