«Tenemos una altísima concentración mediática»

La importancia del papel de los medios de comunicación en las sociedades actuales es innegable. Sin embargo, poco se conoce o se debate respecto de las dinámicas económicas que ordenan su funcionamiento y objetivos como empresa. Para dialogar acerca de esto, Comercio y Justicia entrevistó a Guillermo Mastrini, miembro del Instituto de Estudios sobre Comunicación del Sistema Nacional de Medios Públicos y uno de los principales referentes del país a la hora de comprender la dimensión económica de esta actividad.

– ¿Qué envergadura económica tiene el sector de los medios en Argentina?
– Actualmente radio, televisión y prensa todavía no son una industria de primer orden. Estimamos que en el país las industrias culturales en su conjunto -prensa, radio, televisión, cable, disco, libro y cine- representan un 2% del PBI y son potentes en comparación con el resto de América Latina. Pero, por ejemplo, un sector cercano como el de las telecomunicaciones representa entre 3 y 4%.

– ¿Qué especificidades en su dinámica económica tienen los medios?
– Los medios tienen una característica que es muy propia de los bienes culturales: tienen altísimos costos fijos y muy bajos costos variables. Es decir, son bienes altamente reproducibles a muy bajo costo, pero es muy caro producir el máster. Esta característica es clave porque implica una tendencia muy fuerte a la concentración de la propiedad. ¿Por qué? Porque sólo las economías de escala pueden alcanzar un modelo de rentabilidad.
Hay una segunda característica económica: la altísima aleatoriedad que tiene la demanda de los medios, por ejemplo, la televisión. Esto lleva a que los errores sean muy caros. Y, como es sabido, las economías de los medios y de las industrias culturales son economías de la compensación, hay un subsidio cruzado entre los distintos productos que componen la oferta, donde pocos éxitos compensan muchos fracasos. Esto refuerza aún más la tendencia a la concentración, porque sólo las grandes pueden resistir los fracasos.

– ¿Cómo pueden impactar estas características en las políticas públicas respecto a los medios?
– Antes estas características económicas particulares, o bien tenemos una política de Estado que subsidie o genere algún mecanismo compensatorio, o la lógica del mercado es a la concentración de la propiedad. En Argentina, la industria cinematográfica es el único caso que tiene una fuerte y decisiva intervención estatal: ayuda a la producción mediante subsidios; a la distribución, con la obligatoriedad de cuota de pantalla, y a la exhibición, a través de lo que se llama “media de continuidad”.

– ¿Cuáles son los niveles de concentración mediática en el país?
– Los niveles en América Latina son altísimos. Dentro de eso, en Argentina son particularmente altos. Estamos hablando de que en la región, en promedio, el porcentaje de mercado que dominan las cuatro primeras empresas -tanto por audiencia como por facturación- oscila entre el 70 y el 80%, aunque en Argentina está más cerca del 80%.

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